
TECHO Paraguay proyecta recaudar G. 1.550 millones para construir viviendas, infraestructura y módulos sanitarios para familias vulnerables.
TECHO Paraguay realizará su Colecta Nacional 2026 el viernes 4 y sábado 5 de septiembre, con una meta de G. 1.550 millones para financiar la construcción de 500 viviendas de emergencia, 20 proyectos de infraestructura comunitaria y 10 módulos sanitarios. La organización prevé movilizar a unos 8.400 voluntarios en seis departamentos y busca beneficiar a aproximadamente 2.200 personas que actualmente viven en condiciones de vulnerabilidad habitacional.
¿Qué busca financiar TECHO con la colecta nacional?
La campaña tiene como objetivo completar el plan de trabajo previsto por TECHO Paraguay para 2026, con intervenciones enfocadas en vivienda y hábitat. La organización pretende que los recursos recaudados permitan construir 500 viviendas de emergencia, ejecutar 20 proyectos comunitarios de infraestructura e instalar 10 módulos sanitarios en asentamientos del país.
La meta financiera asciende a G. 1.550 millones, mientras que el objetivo de movilización contempla aproximadamente 8.400 voluntarios. La jornada tendrá presencia en Asunción, Central, Alto Paraná, Caaguazú, Itapúa y Concepción, con 211 puntos de colecta distribuidos entre estos departamentos.
El planteamiento se inserta en una problemática habitacional que TECHO viene abordando desde hace años. En junio, la organización ya había lanzado una Rifa Nacional con una meta de G. 300 millones, cuyos recursos también serán destinados a proyectos de vivienda, infraestructura comunitaria y desarrollo en asentamientos.
¿Por qué TECHO pone el foco en los pisos de tierra?
La campaña de este año se articula bajo el concepto “Salir de la Tierra”, tomando como protagonista a Abi, una niña de seis años que sueña con ser astronauta. La comunicación utiliza la imagen de la niña con un casco de cartón para contrastar el sueño de explorar el espacio con una realidad mucho más inmediata: dejar de vivir sobre un piso de tierra.
Según el informe institucional Más allá de un techo, citado por TECHO, el 42% de las familias que viven en asentamientos populares presentaba problemas respiratorios antes de acceder a una vivienda de emergencia, mientras que el 38% registraba episodios frecuentes de tos y congestión.
La organización vincula estas condiciones con la exposición al frío, humedad y lluvias, además de las deficiencias de infraestructura y saneamiento. El problema no se limita al confort habitacional, sino que puede tener efectos sobre la salud, el descanso y la asistencia escolar de niños y adolescentes.
¿Qué resultados reporta TECHO después de construir las viviendas?
La organización sostiene que las viviendas de emergencia generan mejoras medibles en las condiciones de vida de las familias beneficiadas. De acuerdo con su Evaluación de Impacto de la Vivienda de Emergencia, las afecciones respiratorias y los problemas para conciliar el sueño se redujeron a la mitad después de la construcción y ocupación de las viviendas.
El porcentaje de personas con estas afecciones pasó del 42% al 21%, según el estudio. Asimismo, más del 99% de los habitantes manifestó poder dormir bien durante noches de lluvia o tormenta, frente al 50% que podía hacerlo anteriormente.
La percepción de seguridad también registró una variación importante. Mientras el 70% de las familias había señalado sentirse insegura en su vivienda anterior, el 95% manifestó sentirse segura luego de acceder a una vivienda de TECHO.
¿Cuánto avanzó TECHO en Paraguay durante 2026?
La organización informó que durante los primeros meses de 2026 ya construyó más de 270 viviendas, beneficiando a más de 1.200 personas. Para la segunda mitad del año proyecta otras 220 viviendas de emergencia, con el objetivo de completar las 500 viviendas previstas para todo el año.
El alcance proyectado no se limita a las viviendas. El plan contempla además 20 proyectos comunitarios de infraestructura y 10 módulos sanitarios, ampliando la intervención hacia espacios y servicios que impactan en las condiciones generales de los asentamientos.
Este modelo de trabajo combina aportes ciudadanos, voluntariado y alianzas con empresas. En 2026, por ejemplo, TECHO Paraguay y Bancard formalizaron una alianza para facilitar las donaciones mediante herramientas digitales y sumar componentes de inclusión financiera y voluntariado corporativo.
¿Cómo se distribuirá la movilización de voluntarios?
La colecta tendrá presencia en seis departamentos y contará con 211 puntos habilitados. Los voluntarios recorrerán las calles con alcancías y otros mecanismos de recaudación para acercar la campaña a la ciudadanía.
Asunción, Central, Alto Paraná, Caaguazú, Itapúa y Concepción forman parte del despliegue territorial. La participación juvenil vuelve a ocupar un papel central, aunque TECHO también convoca a empresas, organizaciones y ciudadanos que quieran contribuir como voluntarios o donantes.
El esquema de recaudación también incorpora herramientas digitales. La experiencia de años anteriores muestra una progresiva incorporación de mecanismos electrónicos para ampliar el alcance de las campañas y facilitar aportes desde distintos puntos del país. En la colecta de 2025, por ejemplo, TECHO habilitó donaciones mediante web, transferencias, tarjetas, aplicaciones bancarias y cajeros automáticos.
¿Cómo puede aportar la ciudadanía?
TECHO estableció un aporte personal sugerido de G. 10.000, aunque la organización plantea que las contribuciones pueden realizarse por diferentes montos y modalidades.
Las opciones habilitadas para la campaña incluyen:
- Presencial: en los más de 200 puntos de colecta habilitados.
- Web: a través de TECHO Paraguay.
- Sudameris Bank: transferencias y depósitos a las cuentas habilitadas para la organización.
- Tarjetas Sudameris: hasta ocho cuotas sin intereses.
- App y web de Sudameris: mediante puntos Sudameris Club.
- Red Infonet: utilizando la opción TECHO en cajeros automáticos.
- Bancard: mediante QR, Tpago y Pago Fácil.
La diversificación de canales busca reducir las barreras para donar y permitir que la campaña pueda recibir aportes tanto presenciales como digitales.
¿Qué dimensión tiene el trabajo de TECHO en Paraguay?
TECHO Paraguay acumula 18 años de trabajo en el país. Durante ese periodo, la organización señala que construyó más de 9.720 viviendas de emergencia en más de 300 comunidades, alcanzando a más de 43.700 personas.
Además, movilizó a más de 130.000 jóvenes voluntarios y desarrolló más de 100 proyectos de infraestructura comunitaria mediante las Mesas de Trabajo, espacios de coordinación permanente entre voluntarios y habitantes de las comunidades.
En total, TECHO estima que sus intervenciones alcanzaron aproximadamente a 135.000 personas. Estos números permiten dimensionar la escala que adquirió el modelo de voluntariado y financiamiento ciudadano utilizado por la organización.
La colecta de septiembre se plantea así como una de las principales herramientas de recaudación para sostener el plan de intervenciones de 2026, en un escenario donde el déficit habitacional continúa requiriendo respuestas que combinen recursos privados, participación ciudadana y trabajo comunitario.
¿Qué está en juego detrás de la meta de G. 1.550 millones?
La meta de G. 1.550 millones no representa solamente un objetivo de recaudación. Para TECHO, alcanzar ese monto implica financiar una segunda etapa de intervenciones que permitiría completar las 500 viviendas previstas para 2026 y sumar infraestructura y módulos sanitarios.
La campaña también busca instalar el problema de la desigualdad habitacional en la agenda pública. La organización sostiene que el acceso a un hábitat digno no puede depender exclusivamente de las familias afectadas o de las organizaciones sociales, sino que requiere participación de distintos sectores.
El desafío está en convertir la movilización puntual de septiembre en soluciones sostenibles. Las cifras de impacto presentadas por TECHO muestran mejoras en salud, seguridad y condiciones de descanso, pero la vivienda de emergencia constituye una respuesta básica dentro de una problemática habitacional de mayor escala.
La colecta, por tanto, vuelve a colocar en el centro del debate una pregunta que excede a la propia organización: cómo ampliar el acceso a vivienda y servicios básicos para que miles de familias puedan dejar atrás condiciones habitacionales precarias.
Periodista Senior