jueves, abril 30

“Super anciano” en buen estado

El anciano es el dicho de una persona de mucha edad y el superanciano es una persona de edad biológica avanzada (80 años o más) que aún conserva el rendimiento cognitivo de una persona de 50 años. “Los años no vienen solos” dice un amigo que se mueve utilizando un andador y es escoltado por una persona para que no tenga problemas en su andar, luego sentado me dice que no podrá quedarse mucho porque tiene cita con el médico y todavía debe hacerse estudios para evaluar el estado de su salud. Físicamente con el tiempo todos cambiamos, de eso nadie se escapa, las canas y arrugas aparecen, lo que no significa que no podamos o debamos seguir hablando con otras personas. 

Cualquier persona de edad tiene lo que más vale en esta vida que son los años acumulados y experiencia de vida. Saben mucho más y mejor no de todo, pero sí de las cosas básicas en las relaciones humanas o en cualquier ciencia o campo laboral, porque con el tiempo aunque las cosas hayan cambiado en aspectos técnicos, la matriz que marca el sentido de ser de cualquier responsabilidad es la misma y hablando con ellos podemos tener una idea de si estamos haciendo bien o mal nuestras tareas en el empleo o con nuestras familias, amigos o quien sea en nuestras vidas.

Siempre buscamos ser o parecer lo más fuertes o superiores a nuestro entorno social porque nos hace bien, nos gusta competir o por cualquier cosa que traiga consigo el ser más fuertes, rápidos y ágiles. Debemos entender que en la vida de todos en el mundo vamos a dejar de ser jóvenes, nuestra piel se va a arrugar. cambiará el tono de voz, nuestro aspecto ya no volverá a ser de cuando tuvimos 20, 30 o 40 años. 

Aprender a vivir

Una amiga me repite cuando le pregunto cómo cree que se vería a los 80 años, “Iñaki, todos debemos aprender a envejecer”. Lo que consiste en vivir en orden, sin excesos, con calma y armonía con uno y con quienes frecuente, preocupándose por cosas importantes en su vida cómo lo que y cuanto comería, qué leería, si conversaría con un amigo, compañero de trabajo o familiar en algún momento y lugar.

Porque el diálogo real o virtual influye mucho en la calidad nuestra salud mental y no existe mejor amiga o compañía de la vida que una buena salud, ver, escuchar, caminar como hacer las cosas básicas sin asistencia, es la mejor prueba que al llegar así a la vejez hemos vivido en orden y debemos estar satisfechos y en calma con nuestro viaje en la vida, lo que no significa que ya vamos despedirnos de la misma. La vida es uno de los viajes que no tiene retorno y para que sea cómodo y sin complicaciones debemos hacerlo o intentar hacerlo bien, porque si repetimos los mismos errores una y otra vez aseguramos complicaciones severas en cualquier momento de nuestra ancianidad y en la vida que tengamos.

Por eso se recomienda si pretende seguir con vida por más tiempo que el que esperaba tener su mente activa y desafiada;

  • Aprender cosas nuevas: Empieza a tocar un instrumento musical, estudia un nuevo idioma, o haz un curso sobre un tema que te interese.
  • Desafíe su mente: Resuelve rompecabezas, sudokus, crucigramas o participe en juegos de mesa que requieran pensar de forma estratégica.
  • Lea con regularidad: La lectura es un excelente ejercicio mental, que mejora la memoria, la concentración y la capacidad de análisis.

Aunque parezca difícil de entender, estas sugerencias son útiles para prolongar la juventud en la vida de quien sea y solo hable por unos minutos con la persona más anciana de su flia cuestionando acerca de temas que pueda responder pidiéndole sus recomendaciones  sobre qué y cómo debería hacer para presentar un buen trabajo o gesto a quien deseemos. El hecho de tener esta conversación es una forma de hacer mantenimiento rutinario a nuestro automóvil para que este funcione en orden cuando subamos al mismo para cualquier viaje