No soy ni me considero una persona mayor de edad todavía, más respeto y admiro a las personas que han logrado acumular años de vida en lugares y sociedades que no consideran o veneran a estas personas, que pueden ser sus padres, tíos. abuelos o conocidos. Un hombre de 92 años llamado Antoni Capell ha ganado notoriedad en medios (como La Vanguardia) por su filosofía sobre el envejecimiento activo. Él dice que; “Si un médico alguna vez te dice que te pasa algo porque eres viejo, cambia de médico; ser mayor no es ninguna enfermedad”. Debemos tener en cuenta que la ciencia moderna está cambiando radicalmente ese enfoque hacia el concepto de envejecimiento funcional.
La ciencia ha demostrado que los años que marca el calendario no siempre coinciden con el estado de nuestras células.
- El cerebro mantiene la capacidad de crear nuevas conexiones (neuro plasticidad) incluso en edades avanzadas, siempre que se le someta a retos cognitivos y nuevos aprendizajes. Si siente que se está poniendo viejo, solo debe mantener una activa rutina de tareas físicas, mentales y sociales sin exigirse mucho para evitar lesionar su cuerpo o mente.
- Incluso Se estima que solo un 20-25% de nuestra longevidad está determinada por la genética; el resto depende del entorno y los hábitos que deben ser estar siempre activos y con ganas de activar sus sistemas óseo musculares, respiratorios, cardiovasculares y mentales leyendo, escribiendo, socializando o haciendo lo que demande trabajo de su masa encefálica, que es un órgano compuesto principalmente por neuronas y grasa, no por tejido muscular, más podemos compararlo con nuestra musculatura, porque el pensar es similar al esfuerzo que hagamos con los musculas para cargar o mover nuestro cuerpo o “carrocería” a un lugar determinado
Capell es un apasionado del tenis de mesa (ping-pong), deporte que practica semanalmente para mantener su agilidad mental y física, y este deporte está en la lista de actividades físicas que puede tener en cuenta para evitar que la edad lo deprima o entristezca.
También enfatiza que al ir creciendo debemos tener una curiosidad intelectual activa, porque fortalece la arquitectura cerebral. Al enfrentarnos a conceptos nuevos o complejos —ya sea analizando la situación geopolítica actual o estudiando literatura clásica—, el cerebro se ve obligado a reorganizar sus circuitos. Trabaja nuestro sistema de recompensa y se genera la dopamina, cuya función principal no es hacerte sentir bien una vez que logras algo, sino impulsarte a buscarlo.
Cabe destacar que en el ping pong la interacción con otros jugadores favorece las relaciones y mejora el estado de ánimo al reducir la ansiedad y la soledad, que al no ser identificadas y controladas pueden perjudicarnos sin importar nuestra edad, género, condición económica o preparación intelectual

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
