martes, abril 28

Siete padecimientos de la política actual

Por: Guadalupe Robles, Historiador mexicano

Imagen de referencia
  1. La crisis de la crítica. En un mundo polarizado, la crítica se ha polarizado. Le ha entrado al pleito más que al análisis razonado. Si: El lugar común, la ira y la adoración u odio a políticos impresentables, ha afectado también a la crítica, que ha tomado partido y se aleja del análisis objetivo posible. Hay una crisis en las conciencias reflexivas. En la opinión que debería orientar a los variados públicos. En las opiniones públicas, abundan los catecismos políticos y los fanatismos ideológicos. 
  2. La falta de liderazgos efectivos. Hay una carencia de liderazgos que resuelvan y un superávit de liderazgos pendencieros, manipuladores de sus masas que los apoyan. Pareciera que, para ser exitoso en política, se necesita ser pendenciero. Y un pendenciero sin resultados útiles. Ir en contra de la prudencia política y sus acuerdos. Importa más el aplauso de la masa que el resultado efectivo de gobierno.
  3. La superficialidad. La política ha perdido seriedad. Parece no importar el decoro. Todo con tal de ser un político distinto, disruptivo, cliché exigido por los dioses de las redes sociales. Vale más fama que prestigio. Vale más escándalo que responsabilidad en las decisiones. Hay que estar en la controversia antes que en los asuntos de Estado. Para qué pensar en cosas serias e importantes, cuando hay una masa que tolera las frivolidades. Y las festeja.
  4. La desmesura política. La moderación y la prudencia parecieran estar en peligro de extinción en quienes ejercen la política. La desmesura recorre como un fantasma los centros de decisión. La ambición, la codicia y la pasión sin freno por el poder, han existido en todos los tiempos. Pero hoy son un sello cada vez más creciente en los sistemas políticos. 
  5. La idolatría a los populistas. Hay líderes políticos que generan fanatismos. Masas que los siguen y los idolatran sin condiciones. Sin cuestionamientos. Son líderes carismáticos que seducen a las masas con sus discursos y desmesuras. Sus verdades a medias. O mentiras completas. Ante ellos sucumben inteligencias, posiciones de clase y razonamientos lógicos. Algunos les llaman populistas. 
  6. La falta de respeto a la autoridad. La política ha venido perdiendo poder. Hoy compite con muchos poderes: plataformas digitales, tecnología, mercados financieros, grupos de interés, inmensas fortunas e intereses a veces invisibles. Hay una permanente convocatoria de todos esos grupos a deslegitimar, con o sin razón, a la autoridad. A no hacerle caso.
  7. La falta de rumbo. No saber a dónde vamos, es una de las características de la actualidad. El agotamiento de las democracias, el sinsentido de algunas decisiones políticas y la orfandad de las masas por la falta de liderazgos efectivos, parecen conducirnos a un camino sin rumbo. Un rumbo que la política no ha podido marcar.