miércoles, junio 24

Salud recomienda proteger mascotas y animales de producción ante el frío extremo

Imagen referencial

Las bajas temperaturas elevan el riesgo de enfermedades en animales y obligan a reforzar medidas preventivas sanitarias.

La persistencia de temperaturas mínimas cercanas a los 0°C en varias regiones del país llevó al Ministerio de Salud Pública y a especialistas veterinarios a recomendar medidas especiales de protección para mascotas y animales de producción. Las autoridades advierten que la exposición prolongada al frío puede provocar afecciones respiratorias, infecciones y pérdidas económicas en el sector pecuario si no se adoptan cuidados preventivos oportunos.

¿Por qué el frío representa un riesgo para la salud animal?

Las condiciones climáticas extremas no solo afectan a las personas. Según el Programa Nacional de Control de Zoonosis y Centro Antirrábico Nacional, perros, gatos y animales de producción también son vulnerables a las bajas temperaturas, especialmente aquellos de edad avanzada, cachorros o ejemplares con enfermedades preexistentes.

La exposición prolongada al frío puede generar problemas respiratorios, hipotermia, disminución de defensas inmunológicas y agravar patologías previas. Las lluvias, la humedad y el hacinamiento también favorecen la circulación de bacterias, virus y parásitos que afectan la salud animal.

En el caso de la producción pecuaria, el estrés térmico puede impactar en el rendimiento de los animales, reduciendo ganancias de peso, productividad y capacidad reproductiva, factores que terminan repercutiendo en la rentabilidad de los establecimientos rurales.

¿Qué medidas recomienda Salud para proteger a las mascotas?

Las autoridades sanitarias insisten en que los animales deben permanecer en espacios protegidos del viento y la humedad. Para aquellos que permanecen en exteriores, se recomienda contar con refugios elevados, aislados del suelo y con materiales que ayuden a conservar el calor.

Los especialistas también aconsejan evitar cambios bruscos de temperatura, especialmente cuando las mascotas pasan de ambientes calefaccionados a espacios abiertos. Además, destacan la importancia de mantener una alimentación adecuada y acceso permanente a agua limpia para fortalecer las defensas del organismo.

Entre las principales recomendaciones figuran:

  • Mantener refugios secos y protegidos del viento.
  • Garantizar agua limpia y no congelada.
  • Evitar exposiciones prolongadas al frío.
  • Mantener vacunación y desparasitación al día.
  • Consultar al veterinario ante síntomas respiratorios.

¿Cómo impacta el frío en los animales de producción?

En establecimientos ganaderos, porcinos, ovinos y avícolas, las bajas temperaturas pueden afectar el metabolismo animal y aumentar la demanda energética para mantener la temperatura corporal. Esto obliga a reforzar la alimentación y los sistemas de protección contra el clima.

Los animales jóvenes son particularmente sensibles. Terneros, lechones y aves presentan mayores riesgos de mortalidad cuando las temperaturas descienden abruptamente y no cuentan con condiciones adecuadas de abrigo. La combinación de frío y humedad incrementa además la posibilidad de enfermedades respiratorias e infecciones secundarias.

Para un país donde la producción pecuaria constituye uno de los pilares de las exportaciones, la prevención sanitaria adquiere relevancia económica. La reducción de pérdidas productivas contribuye a preservar la competitividad del sector y evitar costos adicionales asociados a tratamientos veterinarios o mortandad animal.

¿Qué dice la legislación sobre el bienestar animal durante el invierno?

La Dirección Nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal recordó que brindar condiciones adecuadas de protección constituye una responsabilidad legal de los propietarios. La institución advirtió que la omisión de cuidados básicos puede derivar en sanciones contempladas en la Ley N.º 4840/13 de Protección y Bienestar Animal y sus modificaciones.

El organismo sostiene que garantizar refugio, alimentación y atención sanitaria forma parte de los estándares mínimos de bienestar exigidos por la normativa vigente. En períodos de frío extremo, estas obligaciones adquieren una importancia aún mayor debido al incremento de riesgos para la salud de los animales.

La legislación paraguaya ha incorporado progresivamente criterios de protección animal alineados con tendencias internacionales que promueven una mayor responsabilidad de los propietarios y mejores condiciones de cuidado.

¿Cómo se vincula la protección animal con la salud pública?

La protección de mascotas y animales de producción también tiene una dimensión sanitaria que trasciende el bienestar individual de cada ejemplar. La prevención de enfermedades contribuye a reducir riesgos epidemiológicos y fortalece los sistemas de vigilancia de zoonosis impulsados por el Estado.

Las autoridades sanitarias consideran que la tenencia responsable, el control veterinario y el cumplimiento de los calendarios de vacunación forman parte de una estrategia integral de salud pública. En un contexto de temperaturas extremas, estas medidas buscan minimizar la circulación de agentes infecciosos y preservar tanto la salud animal como la humana.

Mientras la Dirección de Meteorología mantiene pronósticos de ambiente frío y posibilidad de nuevas heladas en distintos puntos del país, los organismos públicos insisten en que la prevención seguirá siendo la principal herramienta para reducir riesgos sanitarios y proteger uno de los componentes más sensibles de la convivencia urbana y de la producción agropecuaria nacional.