domingo, mayo 31

RESENTIMIENTOS Y CURAS

La filosofía es, en su esencia, el arte de hacerse preguntas difíciles. No se trata de memorizar frases célebres, sino de usar la razón para entender los fundamentos de nuestra existencia, el conocimiento, la moral y la realidad. La palabra «filosofía» proviene del griego antiguo φιλοσοφία (philosophía), que se compone de dos raíces etimológicas: φίλος (philos), que significa «amor» o «amigo», y σοφία (sophia), que significa «sabiduría». 

Por lo tanto, la palabra «filosofía» se puede traducir como «amor a la sabiduría «. Algo importante para amar, porque la sabiduría es el grado más alto del conocimiento, y no está mal conocer bien lo que sea o admirar o relacionarse con quién sea inteligente o conozca bien sobre lo que sea.

Confucio (551 aC. – 479 aC.) fue un influyente filósofo, educador y político chino cuyas ideas sentaron las bases de la cultura de Asia Oriental, su pensamiento, conocido como confucianismo, se centra en la ética personal, la justicia y la armonía social. él decía; «Aquel que se exige mucho a sí mismo y espera poco de los demás, mantendrá lejos el resentimiento», palabra que proviene del latín resentire, que significa «volver a sentir»: es el acto de revivir una y otra vez la herida emocional original que perjudica el cómo pensemos o sintamos hacia lo que o quien sea.

Esta frase condensa el núcleo de su pensamiento moral y su propuesta para construir una vida equilibrada y una sociedad más justa. Hoy día parece no existir y es algo que preocupa, porque lo que existe es la autoexigencia de muchos en el trabajo, escuela, colegio, universidad u hogar, por eso debemos frenar, bajar un cambio en la velocidad de nuestro motor, respirar profundo, sentir el oxígeno que inhalamos y cuestionar nuestras ideas; por qué y para qué haríamos o diríamos algo determinado en un momento y lugar específico.

Sanar por dentro

El resentimiento es una emoción que, al volverse crónica, actúa de forma corrosiva tanto en el individuo como en su entorno. A diferencia del enojo funcional, que nos impulsa a poner límites, el resentimiento nos mantiene anclados al pasado. Un estado que no ayuda a avanzar hacía el futuro de lo que sea en cualquier proyecto que deseemos participar o trabajar particular o colectivamente.

Algunas estrategias prácticas y enfoques de pensamiento para gestionar el resentimiento son;

  • Distinguir entre Dolor y Resentimiento

El dolor es inevitable tras una herida, pero el resentimiento es la rumiación de ese dolor.

Acepta el hecho: Reconoce que lo sucedido no puede cambiarse. Resistirse a la realidad del pasado es lo que genera el bucle del resentimiento.

Valida tu emoción: No te castigues por sentirte herido. El primer paso para soltar es admitir: «Esto me dolió y me pareció injusto».

  • Cambiar el Foco: Del «Por qué» al «Para qué»

El resentimiento se alimenta de la pregunta «¿Por qué me pasó esto?», que rara vez tiene una respuesta satisfactoria.

Busca la utilidad: Pregúntate: «¿Qué puedo aprender de esto para que no se repita?» o «¿Qué límites debo poner a partir de ahora?».

Actúa en el presente: Convierte la energía del enojo en una acción constructiva (un nuevo proyecto, un cambio de hábito o una conversación pendiente).

  • Aplique la perspectiva de la «indiferencia racional»

Muchos pensadores sugieren que el odio y el amor son dos caras de la misma moneda porque ambos requieren atención constante.

La libertad es la indiferencia: Entienda que mantener el resentimiento es como alquilarle un espacio gratuito en tu mente a la persona que te dañó.

Retire el juicio: A veces, las personas actúan por ignorancia, debilidad o sus propios traumas. No necesitas perdonar moralmente, pero puedes entender que su acción habla de ellos, no de tu valor.

Y  dicen los sabios: evita caer en el resentir o volver a pensar o sentir lo que le haya incomodado, si no lo hace lo que le haya causado resentimiento puede volverse en un tipo de cáncer que puede destruir cualquier idea o sentimiento sobre lo que o a lo que o quien sea que esté a su alrededor.