miércoles, mayo 20

POBREZA E INVENCIONES

La pobreza consiste en una situación de dificultad económica en que se encuentra un hogar o persona, que puede traer consigo la falta de acceso al suministro energético y afectar la salud física, mental o emocional del meesteroso. Diógenes de Sinope (c. 412 aC. – 323 a. C.) fue el miembro más célebre de la escuela cínica de la filosofía griega. Es recordado por su estilo de vida radical y sus provocadoras anécdotas que desafiaban las normas sociales de su época.

Él decía que; «La pobreza es una invención de la civilización». El gran pensador cínico cuestionó el origen de la pobreza, dando con la clave para vivir una vida más alejada del materialismo y centrada en la auténtica fuente de la felicidad, que es el desprenderse de todo. Su concepto de felicidad se resume en una palabra clave: Autarquía (autosuficiencia absoluta) sin depender de nada o nadie,

Según los datos oficiales más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE) presentados a inicios de 2026, la pobreza en Paraguay ha mostrado una tendencia a la baja en los últimos dos años, aunque persisten desafíos estructurales para corregir este dilema  social que puede llevar a la delincuencia o tener una población que carezca de salud u otros elementos básicos para que vivan cómodos y seguros.

La escuela cínica denunciaba todo lo que la civilización nos había robado. Y en el marco de estas quejas, Diógenes de Sinope, uno de sus principales representantes, dijo su famosa frase: “La pobreza es una invención de la civilización”.

La civilización es una forma compleja de organización social que surge cuando un grupo humano alcanza un nivel de desarrollo técnico, cultural y político que le permite trascender la mera supervivencia. Los cínicos creían que la naturaleza es autosuficiente. Un ser humano solo necesita lo básico para sobrevivir: alimento sencillo, agua y un refugio mínimo.

Atacar las bases estructurales

Según los cínicos  la pobreza no era una carencia real, sino una construcción social. Su lógica se basaba en una distinción fundamental entre lo que es por «naturaleza» (physis) y lo que es por «convención» o «ley» (nomos).

Desde una postura pragmática (como la de Thomas Hobbes), ser civilizado es lo que nos salva de una vida «pobre, brutal y breve». No está mal en ser una persona civilizada, educada, ilustrada, refinada o cortés no está mal en cualquier lugar del mundo porque eso asegura una armonía social y evita que existan conflictos en cualquier comunidad cómo ofensas, actos delictivos o lo que dañe a cualquiera donde y cuando sea.

Diogenes  hablaba de la dependencia de la riqueza externa. Para él, la pobreza no era natural, sino una categoría creada cuando empezamos a medir la vida en términos de posesiones, y nos comparamos entre los que integramos la sociedad, que debemos entender que en la misma no somos iguales porque existen personas con distintas habilidades, de diferentes clases sociales, tendencias políticas o formas de sentir o pensar sobre algo determinado. Entre nosotros no debe existir la discrminación o segregación de cualquiera por lo que tenga o no tenga, sino debemos identificar la calidad mental y espiritual de cualquiera donde y cuando nos toque conocer a otros y utilizar las capacidades reconocidas para proyectos comunes en el barrio, donde estudiemos, trabajemos o existamos con otras personas.Podemos hacer mucho mas por nosotros y los demas para mitigar la pobreza.