El movimiento ciudadano Salvemos el Parque Guasu conmemora 14 años de gestión con la puesta en marcha de obras de infraestructura que considera un hito para la reserva, pero sostiene que los avances representan apenas un “piso mínimo”. La organización reclama al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) completar el Plan Maestro y atender problemas pendientes de seguridad, contaminación de cauces y protección de la fauna.
La conmemoración encuentra al Parque Guasu Metropolitano en pleno proceso de intervención. Las mejoras forman parte del Convenio N.º 4500075896/2024 con la Fundación Parque Tecnológico Itaipú (PTI), que contempla una inversión global de G. 15.695.707.830 para el mejoramiento integral de los parques urbanos Guasu y Ñu Guasu.
Según Salvemos el Parque Guasu, aproximadamente el 40% de ese monto, unos G. 6.278 millones, corresponde a intervenciones en el Parque Guasu Metropolitano. La organización sostiene que el proceso permitió, además, incorporar las necesidades planteadas por los usuarios a las discusiones sobre el futuro del espacio verde.
¿Qué celebra Salvemos el Parque Guasu después de 14 años?
Para el movimiento ciudadano, las obras actuales representan uno de los resultados más significativos desde la fundación del parque, el 21 de septiembre de 2012. La organización señala que durante gran parte de ese periodo el espacio funcionó bajo una lógica de mantenimiento básico y que desde finales de 2024 comenzó una articulación más amplia entre la ciudadanía, técnicos del MOPC y las empresas ejecutoras.
Ese proceso desembocó en una mesa de diálogo técnico en la que, de acuerdo con el comunicado, fueron planteadas las necesidades y prioridades de una comunidad estimada en 30.000 usuarios mensuales. Para Salvemos el Parque Guasu, la participación ciudadana en la definición de esas prioridades constituye una parte central del avance alcanzado.
El movimiento plantea, por tanto, el aniversario desde una doble perspectiva: como una oportunidad para destacar que comenzaron a materializarse inversiones e infraestructura largamente reclamadas, pero también para advertir que las intervenciones todavía no completan las necesidades identificadas para el funcionamiento y la protección integral del parque.
¿Por qué el movimiento considera insuficientes las obras actuales?
Salvemos el Parque Guasu sostiene que la infraestructura física se encuentra todavía “a la mitad del camino trazado” y define los avances actuales como un “piso mínimo” desde el cual continuar exigiendo al Estado la ejecución de los componentes pendientes.
El reclamo se concentra principalmente en tres áreas:
- Seguridad: la organización reclama un circuito cerrado de televisión operativo, botones de pánico cada 200 metros y una sala de monitoreo conectada las 24 horas con la Policía Nacional y el Grupo Lince.
- Ambiente: el movimiento advierte sobre el ingreso de efluentes sin tratar en arroyos y lagunas artificiales del parque, una situación que identifica como un pasivo ambiental pendiente.
- Biodiversidad: reclama corredores ecológicos y pasos de fauna para reducir los atropellamientos de aves, pequeños mamíferos y reptiles en los bordes vehiculares.
Se trata de problemas de naturaleza diferente, pero que convergen en un mismo planteamiento: para la organización, completar la infraestructura física sin garantizar seguridad, saneamiento y conservación ambiental dejaría inconcluso el modelo de gestión previsto para el espacio.
¿Qué papel tiene el MOPC en el reclamo por el Plan Maestro?
El principal destinatario del comunicado es el MOPC. Salvemos el Parque Guasu pide que las mesas de trabajo iniciadas durante el proceso de intervención no sean interrumpidas y que la planificación continúe hasta completar los componentes contemplados para el parque.
El reclamo adquiere relevancia porque el proceso no contempla únicamente obras físicas. También incluye un Plan Maestro y un Plan de Sostenibilidad, dos instrumentos que, desde la perspectiva del movimiento, deberían permitir que el mantenimiento y desarrollo del parque no dependan exclusivamente de decisiones coyunturales de cada administración.
La organización plantea que esa continuidad debe incorporar una gobernanza participativa, reforestación con especies nativas, convivencia entre los usuarios y mecanismos permanentes de cuidado del espacio. Su planteamiento es que las obras actuales sean el comienzo de un sistema estable de gestión y no una intervención aislada.
En ese punto aparece una dimensión institucional que trasciende el aniversario. La inversión ya realizada genera también la necesidad de definir cómo se sostendrán la infraestructura, la seguridad y la conservación una vez terminada la etapa de ejecución.
¿Qué cambia al ser el Parque Guasu una Reserva Ecológica?
El reclamo ocurre dentro de un marco jurídico específico. El Parque Guasu Metropolitano está protegido por la Ley N.º 6941/2022, que lo declaró Área Silvestre Protegida bajo dominio privado del Estado con la categoría especial de manejo de Reserva Ecológica.
Esta condición amplía el alcance de las responsabilidades sobre el predio. El parque no es solamente un espacio destinado a actividades recreativas, sino un área sometida a instrumentos específicos de manejo y conservación ambiental.
El comunicado de Salvemos el Parque Guasu menciona además el Plan de Manejo aprobado mediante la Resolución MADES N.º 441/2025 y reivindica el papel del Comité de Gestión como instancia de control y seguimiento participativo.
La existencia de estos instrumentos permite que el debate vaya más allá de determinar si se construyen nuevas obras. También implica observar si las intervenciones y la gestión posterior responden a las necesidades de conservación, saneamiento, seguridad y sostenibilidad de una Reserva Ecológica.
¿Qué está en juego después del 14.º aniversario?
El aniversario marca para Salvemos el Parque Guasu un punto de transición. Después de años concentrados en instalar reclamos y conseguir respuestas institucionales, el movimiento enfrenta ahora una etapa distinta: vigilar que los compromisos asumidos se ejecuten completamente y que la inversión tenga continuidad.
La organización recuerda que el parque nació sobre un antiguo predio militar conocido como TAMBO y plantea que su transformación debe avanzar hacia un modelo basado en conservación, reforestación nativa, participación ciudadana y transparencia.
En ese escenario, los G. 15.695 millones contemplados para los parques Guasu y Ñu Guasu representan una inversión significativa, pero no resuelven por sí solos el desafío institucional. La continuidad del Plan Maestro, el mantenimiento posterior de las obras y la respuesta a los riesgos señalados por el movimiento determinarán el alcance del proceso.
Para Salvemos el Parque Guasu, el aniversario funciona así como celebración y reclamo al mismo tiempo: reconoce las primeras obras como un avance después de 14 años de gestión ciudadana, pero pide al MOPC que el proceso no se detenga antes de completar los componentes considerados esenciales para la seguridad y conservación de la reserva.