miércoles, junio 24

NERUDA: UN POETA DEL AMOR

Un Premio Nobel es uno de los galardones internacionales más prestigiosos del mundo. Se otorga anualmente a personas o instituciones que hayan realizado investigaciones, descubrimientos o contribuciones notables a la humanidad en el año anterior o a lo largo de su carrera. Se entregan desde el año 1901. 

 El escritor chileno Pablo Neruda ganó el Premio Nobel de Literatura en 1971. Su obra es inmensa y abarca desde el amor más apasionado y melancólico hasta la poesía política, histórica y la celebración de las cosas cotidianas. 

Él rompió con las estructuras rígidas y la métrica tradicional para crear un lenguaje poético propio, profundamente sensorial y accesible. Logró transitar con maestría por estilos completamente diferentes:

  • Redefinió la poesía amorosa con una honestidad y pasión que antes se consideraban tabú.

  • Introdujo el surrealismo y la vanguardia en la literatura hispanoamericana con una fuerza que capturó la angustia del hombre moderno.

  • Dignificó lo cotidiano: Al escribirle al caldillo de congrio o a una cebolla, demostró que la belleza y el arte están en las cosas más simples de la vida, alejando la poesía de las élites intelectuales.

Entre sus pensamientos importantes, uno de  ellos dice; «Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida»

Neruda llegó al mundo marcado de entrada por la muerte. Su madre, Rosa Neftalí Basoalto, murió de tuberculosis cuando él tenía dos meses.  Esa presencia temprana de la pérdida no le paralizó. Le dio una dirección: si la muerte no se puede negociar, sin embargo el amor puede convertirse en algo parecido a una respuesta. 

«Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida» es la frase que protagoniza este artículo. Muchos pueden creer que es un simple consuelo. Pero están equivocados.

Aprender a amar

Esta es una posición que acepta lo inevitable (que todos moriremos) y propone, sin eufemismos, que el amor no sirve para esquivar el fin, sino para justificar el tiempo que hay antes. La frase no dice que el amor inmortalice ni que cure. Dice que salva de la vida: de la vida vivida sin sentido, de los días que pasan sin que nadie los sostenga. Es una propuesta de urgencia, no de resignación. 

Neruda escribió sobre el amor,  sus versos más emblemáticos fueron:

1. El amor joven: Melancolía, ausencia y distancia

En su libro más famoso, Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924), Neruda le canta a un amor adolescente que duele, que se escapa y que está marcado por la distancia. Es un amor donde el paisaje (el mar, el viento, la noche) se funde con los sentimientos.

  • El silencio y la timidez: > «Me gustas cuando callas porque estás como ausente, / y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. / Parece que los ojos se te hubieran volado / y parece que un beso te cerrara la boca.» (Poema 15)

  • El dolor del olvido:
    «Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. / Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.» (Poema 20)

2. El amor apasionado y clandestino

En Los versos del capitán (1952), escrito en secreto para Matilde Urrutia mientras él aún estaba casado, el tono cambia por completo. Ya no hay melancolía adolescente; hay una pasión madura, salvaje, casi violenta y protectora. El amor aquí es un refugio contra el mundo exterior.

  • El deseo y la entrega total:
    «Quiero saber si tú estás conmigo / cuando yo voy a dormir y cuando sueño. / Quiero saber si tu mano / sostiene mi sueño.»

  • La incondicionalidad:
    «Si de pronto me olvidas / no me busques, / que ya te habré olvidado. / […] Pero si cada día, / cada hora / sientes que a mí estás destinada / con dulzura implacable, / […] ay mi amor, ay mía, / en mí todo ese fuego se repite». (El poema Si tú me olvidas)

3. El amor maduro: Devoción, naturaleza y eternidad

En Cien sonetos de amor (1959), ya establecido con Matilde en su mítica casa de Isla Negra, el amor se vuelve arquitectónico, sólido y luminoso. Divide el libro en las cuatro etapas del día, reflejando cómo el amor evoluciona desde el despertar de la mañana hasta la paz de la noche.

  • El amor absoluto y sin razones: Es quizás uno de sus sonetos más perfectos y profundos, donde explica que no ama por belleza o idealización, sino por una conexión inevitable:
    «Te amo no como si fueras rosa de sal, topacio / o flecha de claveles que propagan el fuego: / te amo como se aman ciertas cosas oscuras, / secretamente, entre la sombra y el alma.» (Soneto XVII)
    «Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde, / te amo directamente sin problemas ni orgullo: / así te amo porque no sé amar de otra manera…»

Aprender a amar no es una cuestión difícil si  no se intenta.