miércoles, agosto 26

Nepal busca a cientos de desaparecidos tras una riada mortal

Trishuli Bazar (Nepal), 26/08/2026.- EFE/EPA/NARENDRA SHRESTHA.

Una riada repentina dejó 55 personas fallecidas y 403 desaparecidas en varias localidades del norte de Nepal, cerca de la frontera con Tíbet, según las autoridades citadas por EFE. El desastre afectó pueblos, mercados, carreteras y obras hidroeléctricas, mientras los equipos de seguridad y emergencia mantienen las operaciones de búsqueda y rescate.

¿Qué ocurrió en la frontera entre Nepal y Tíbet?

La riada golpeó durante la mañana del miércoles el distrito montañoso de Rasuwa, en el norte de Nepal, una zona próxima a la frontera con Tíbet, China. La masa de agua alcanzó el río Bhote Koshi desde el área tibetana y avanzó con especial fuerza sobre Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi.

Según la información proporcionada por las autoridades a EFE, el agua llegó hacia las 9:15 de la mañana, hora de Nepal, equivalente a las 3:30 GMT. La crecida afectó viviendas, mercados, carreteras y diferentes instalaciones vinculadas a la infraestructura energética y al tránsito fronterizo.

La zona tiene importancia económica porque constituye uno de los principales corredores terrestres entre Nepal y China. La destrucción de vías y puentes puede afectar temporalmente el transporte de personas y mercancías, además de las actividades turísticas que dependen de la conectividad fronteriza.

¿Cuál es el balance de muertos y desaparecidos?

El balance informado por las autoridades y recogido por EFE asciende a 55 fallecidos y 403 personas desaparecidas. La Junta de Turismo de Nepal señaló que entre quienes permanecen sin contacto figuran 341 extranjeros, incluidos dos ciudadanos españoles.

Las cifras deben considerarse provisionales, debido a que las operaciones de búsqueda continúan y varias zonas afectadas presentan dificultades de acceso. La destrucción de carreteras y las interrupciones en las comunicaciones complican la identificación de las personas que permanecen sin contacto.

Además, distintos reportes internacionales difundidos durante la jornada han mostrado balances diferentes y posteriores, una situación habitual en desastres de rápida evolución. AP, por ejemplo, informó posteriormente de 72 fallecidos, mientras otras actualizaciones elevaron aún más el número. Por ello, el dato de 55 muertos y 403 desaparecidos debe atribuirse al corte informativo utilizado por EFE y no presentarse como un balance definitivo.

¿Qué localidades fueron afectadas por la riada?

Entre las zonas golpeadas con mayor intensidad figuran Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, en el distrito de Rasuwa. La corriente arrastró materiales y afectó asentamientos situados cerca del cauce del Bhote Koshi, uno de los ríos de la región fronteriza.

La emergencia también alcanzó infraestructura de transporte. Según información difundida durante la jornada, numerosos puentes y tramos viales resultaron dañados, dificultando el ingreso de equipos de rescate y el traslado de personas hacia zonas seguras.

El impacto sobre la conectividad tiene una dimensión económica adicional. Rasuwa funciona como corredor entre Nepal y China, por lo que una interrupción prolongada puede elevar los costos logísticos y afectar el comercio fronterizo, además de complicar el movimiento de turistas y peregrinos.

¿Qué impacto tuvo la riada sobre la infraestructura energética?

Uno de los elementos que amplían el impacto económico del desastre es el daño sobre proyectos hidroeléctricos. La zona afectada concentra instalaciones vinculadas a la generación de electricidad y algunas quedaron expuestas a la fuerza de la corriente.

Reportes internacionales señalaron daños importantes en proyectos hidroeléctricos y dificultades para establecer contacto con trabajadores de algunas instalaciones. El impacto adquiere relevancia porque la hidroelectricidad ocupa un papel central en la matriz energética de Nepal.

La afectación de infraestructura energética no solo genera costos directos de reparación. También puede reducir temporalmente la capacidad de generación, alterar cronogramas de proyectos y aumentar la presión sobre las autoridades para garantizar el suministro eléctrico mientras se recuperan las instalaciones dañadas.

¿Qué se sabe sobre el origen de la riada?

El origen del fenómeno todavía es objeto de evaluación. El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, atribuyó preliminarmente la riada a un terremoto que habría provocado un gran deslizamiento de tierra y bloqueado el cauce del río Bhote Koshi.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró un sismo de magnitud 4,4, con epicentro aproximadamente a 77 kilómetros al noroeste de Kodari, en Nepal, y a una profundidad de 10 kilómetros.

Sin embargo, la relación exacta entre el sismo y la riada debe mantenerse como una hipótesis preliminar hasta que las autoridades y especialistas determinen el mecanismo que provocó la súbita liberación de agua. Otros reportes internacionales también han mencionado la posibilidad de un deslizamiento o avalancha de hielo y roca en la zona.

¿Cómo responde Nepal ante la emergencia?

Las autoridades desplegaron policías, militares y equipos de emergencia para localizar a las personas desaparecidas, atender a los afectados y evaluar los daños. El Ejército de Nepal movilizó helicópteros para las operaciones de búsqueda y rescate, aunque las condiciones meteorológicas y la destrucción de las vías terrestres dificultaron el acceso.

El problema principal es logístico. Las zonas montañosas afectadas tienen accesos limitados y la destrucción de puentes y carreteras reduce las alternativas para llegar rápidamente a las comunidades aisladas. La interrupción de las comunicaciones también dificulta establecer cuántas personas permanecen realmente incomunicadas.

La emergencia tiene además una dimensión internacional por la cantidad de extranjeros incluidos entre los desaparecidos. La presencia de peregrinos y turistas que se dirigían hacia destinos del Tíbet obliga a coordinar información entre las autoridades nepalesas, operadores turísticos y los gobiernos de los países cuyos ciudadanos permanecen sin contacto.

¿Qué riesgo representa el desastre para la economía y la conectividad?

El primer impacto económico está relacionado con la infraestructura física. La destrucción de carreteras y puentes puede interrumpir temporalmente el comercio fronterizo y aumentar los costos de transporte, mientras que los daños a proyectos hidroeléctricos pueden generar pérdidas de inversión y retrasos en la puesta en funcionamiento de instalaciones.

El segundo impacto está vinculado al turismo y las peregrinaciones internacionales. La región constituye una ruta utilizada por personas que viajan hacia el monte Kailash y el lago Mansarovar, en Tíbet. Una interrupción prolongada puede afectar a agencias de viajes, operadores, transporte, alojamiento y otros servicios vinculados a estos desplazamientos.

La recuperación también exigirá recursos públicos. Nepal deberá afrontar gastos de rescate, asistencia a las comunidades afectadas, reconstrucción de infraestructura y evaluación de proyectos energéticos. La magnitud de esos costos dependerá de la extensión definitiva de los daños, que todavía está siendo determinada.

¿Qué revela la emergencia sobre la gestión del riesgo en Nepal?

La dimensión del desastre vuelve a poner bajo presión los sistemas de prevención, alerta temprana y respuesta ante emergencias en las zonas montañosas de Nepal. La combinación de ríos, pendientes pronunciadas, infraestructura concentrada en corredores estrechos y actividad sísmica genera un entorno de elevada vulnerabilidad.

Para el Estado, el desafío no termina con el rescate. También será necesario determinar qué mecanismos de monitoreo estaban disponibles, cuánto tiempo existió entre el fenómeno desencadenante y la llegada de la riada y si las comunidades ubicadas aguas abajo recibieron alertas suficientes.

El episodio también tiene implicaciones para la seguridad de la infraestructura energética y fronteriza. Carreteras, puentes, instalaciones hidroeléctricas y pasos comerciales forman parte de una misma red económica. La capacidad de Nepal para reconstruirla y reducir la exposición a nuevos eventos será determinante para recuperar la actividad en la región.

¿Qué puede cambiar en las próximas horas?

El balance de 55 fallecidos y 403 desaparecidos utilizado en esta nota corresponde a la actualización de las autoridades citada por EFE y debe entenderse como provisional. La experiencia de esta misma jornada demuestra que el número puede cambiar rápidamente a medida que los equipos de rescate ingresen a zonas que permanecen aisladas.

La prioridad inmediata continúa siendo localizar a las personas sin contacto, atender a los sobrevivientes y restablecer las comunicaciones. Paralelamente, las autoridades deberán establecer el origen preciso de la riada y dimensionar los daños en infraestructura, energía, transporte y actividad turística.

Para Nepal, el alcance final de la emergencia dependerá tanto del número de víctimas como de la capacidad del Estado para recuperar las zonas afectadas y restablecer un corredor estratégico para su relación comercial y turística con China. En las próximas horas, la evolución del rescate será el principal factor para determinar la dimensión real del desastre.