
La ministra de la Mujer, Alicia Pomata, alertó sobre la persistencia de conductas violentas naturalizadas y remarcó que la prevención desde la educación es clave ante la reciente ola de feminicidios.
Mediante un contacto con la Radio Monumental, Alicia Pomata señaló que muchos jóvenes comienzan a identificar como violencia prácticas antes normalizadas, como los “piropos”, chistes, el control del celular o la exigencia de contraseñas. “Es alentador ver ese cambio de mirada”, sostuvo.
La secretaria de Estado planteó que la prevención debe integrarse a la currícula escolar y ser desarrollada por el Ministerio de Educación y Ciencias, no solo como abordaje específico de violencia, sino como una educación en valores, con tolerancia a la frustración y vínculos sanos.
Recordó que el alcance del sistema educativo llega a 1,5 millones de niños y jóvenes, y subrayó la necesidad de construir nuevas masculinidades y feminidades, con responsabilidad compartida para no reproducir modelos violentos.
Finalmente, anunció que el ministerio avanzará en la formación de formadores para asegurar la sostenibilidad del trabajo preventivo, mediante psicólogas y orientadoras, apoyadas por un instituto superior ya aprobado por el MEC.
Periodista Senior