spot_imgspot_img
domingo, diciembre 5, 2021
25.7 C
Asunción

Mentiras, engaños, estafas
M

/

/

Inexplicables demoras en la entrega de vacunas

Lenta pero implacablemente se va cumpliendo el pronóstico sobre el ritmo de afluencia de vacunas al tercer mundo. Hasta que las grandes sociedades no terminen de inmunizarse y se aseguren un stock de reserva para eventuales rebrotes, las vacunas comenzarán a fluir hacia Sudamérica hacia mediados o fines del mes de julio próximo.

El Presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, lo viene anunciando hace semanas, mientras la cobertura inmunitaria alcanza enormes extensiones, con un resultado inmediato: caída en picada de contagios, muertes e internaciones, en especial, las de terapia intensiva. Biden se impuso una fecha tope: el 4 de julio, cuando Estados Unidos celebre no sólo su aniversario número 245 de la independencia política sino también la consolidación de su soberanía sanitaria sobre la pandemia más salvaje del ultimo siglo.

Europa se ha asegurado casi 2.000 millones de dosis de varias vacunas -excepción hecha de la Sputnik y la AstraZeneca- mientras los otros dos grandes devoradores, India y China, cerraron por el momento el grifo hasta que sus casi 2.600 millones de habitantes reciban inmunización suficiente.

Mientras tanto, latinoamericanos a sufrir. No nos debe extrañar que el Mecanismo COVAX, que intenta establecer un brazo nivelador en materia de suministro de vacunas, se haya quedado a medio camino en su “misión de buena voluntad”, si así puede llamársela. Victimas son nuestro país y Argentina. Aquí, pese al convenio de 4.300.000 dosis acordado en 2020, hasta el momento apenas se ha ejecutado el 7% del compromiso inicial. Tanto que el Canciller Euclides Acevedo había bromeado sobre el apellido del representante de COVAX y anunciado en tono de sorna su idea de hacer una quiniela sobre la fecha de llegada de las vacunas. En Argentina está pasando algo similar, al punto de que han llamado al orden al representante del sistema Covax, un tal Cornejo a quien pidieron explicaciones por la demora en la entrega. Revisados los dos casos, ambos países hablan de estafa, o por lo menos de engaño, mentiras con las cuales los responsables del programa intentan salir del atolladero.

Lo que sea, mentira, engaño o estafa, el resultado es el mismo: no hay vacunas suficientes, las muertes se acumulan y la angustia de los contagiados alcanza su más alto umbral.

¿Quién va a rendir cuenta sobre toda esta tragedia?

Seguí leyendo