La palabra es una unidad lingüística, dotada generalmente de significado, que se separa de las demás mediante pausas potenciales en la pronunciación y blancos en la escritura así cómo dialogando por silencios o utilizando antónimos de lo expresado, y la medicina es el conjunto de conocimientos y técnicas aplicados a la predicción, prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades humanas y, en su caso, a la rehabilitación de las secuelas que puedan producir.
La verdadera escritura de palabras empezó en el año 3200 antes de Cristo en Mesopotamia y la medicina 4000 años a.C. y ha evolucionado a lo largo de la historia, con raíces que se remontan a tiempos prehistóricos, porque nuestra salud fue, es y será siempre importante, porque con la misma podemos existir sin drama haciendo uso de nuestros sentidos para interpretar un mensaje que nos sirva para llegar bien a nuestro destino. En medio de todo eso la palabra entre un médico y un paciente es fundamental y de eso se trató un encuentro que tuvo lugar en la Sala X del hospital de Clínicas donde el Dr. Isaías Fretes convocó al Dr. Benjamin Fernandez Bogado para enseñar en torno a la crisis de comunicación que existe hoy en los hospitales y fundamentalmente en la relación de médicos-pacientes. La palabra cura y como afirmó el ponente: “ de la salud del cuerpo habla la lengua” graficando que antiguamente los médicos pedían a los niños que sacaran su lengua para identificar orígenes de dolencias más complejas. Muchas de las visitas médicas hoy son de personas que padecen dolencias psicosomáticas. Creen que están enfermas cuando solo quieren ser escuchadas por un galeno.
La palabra que cura
La medicina cómo cualquier ciencia tiene textos construídos no solo con papel letras y tinta sino sobre todo con palabras para hacer entender la anatomía humana, las complicaciones que pueda tener, cómo y qué hacer para tratarlas. Un médico que maneje bien el verbo, sus conceptos y relación con casos y problemas en particular, es importante tener en los hospitales o centros de asistencia sanitaria. Ella funciona bien no solo contando con insumos, herramientas y recursos humanos especializados en tareas específicas para asistir al complejo organismo humano, sino sobre todo con recurso humano que utilice bien la palabra para comunicar dolencias y terapias, métodos, medicación y formas de tratar bien los problemas identificados para lograr la pronta recuperación del paciente. El mismo que también habla, lee y comprende palabras tanto cómo el médico que estudió y practicó en el campo de su especialización. No explicar bien, no crear vínculos de empatía, no profundizar en la explicación de la dolencia puede tener efectos negativos sobre la recuperación de un paciente.
Un médico, una vez recibido su título o credenciales para empezar a tratar, curar y asistir a otras personas, deberá hacer uso de la palabra no para hacer anotaciones o leer lo relacionado a cualquier caso que se le presente, sino sobre todo para comunicarse con sus colegas. Recuperar el verbo y su valor en los hospitales es fundamental para recobrar el valor de la medicina en las relaciones humanas. Los chamanes ancestrales curaban con la palabra como el mismo Cristo lo había hecho. El verbo, la palabra tiene poder y debe ser recuperado.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
