“El descubrimiento de América” fue el viaje de 1492 que conectó definitivamente el continente americano con el resto del mundo. La travesía fue hecha por el navegante genovés Cristóbal Colón, cuya llegada a América no fue en tres carabelas como creíamos. Ahora se descubrió que su tripulación no estaba compuesta por tres carabelas, como afirman los libros de historia. Se trata de un mito acerca del navegante que ahora fue desmentido. Las carabelas cómo aprendimos en primaria se llamaban; La Pinta, La Niña y La Santa María. La expedición partió el 3 de agosto de 1492 desde el Puerto de Palos de la Frontera, en Huelva (España), con tres embarcaciones, pero solo dos eran carabelas propiamente dichas:
La Pinta y La Niña: estas eran carabelas ágiles y veloces, ideales para exploraciones costeras rápidas. Podían llevar entre 20 y 30 marineros cada una, con velas latinas que permitían maniobras precisas en aguas desconocidas. La Pinta estaba al mando de Martín Alonso Pinzón, y La Niña, de Vicente Yáñez Pinzón.
La Santa María: esta era una nao, no una carabela. Más grande y robusta, servía como buque insignia para transportar provisiones, una tripulación mayor y resistir las largas travesías oceánicas. Colón la capitaneó personalmente.
Además, un estudio genético reciente sugiere que Colón podría haber sido judío sefardí de origen español (posiblemente de Valencia), convertido al catolicismo para huir de la Inquisición. Y que el vikingo Leif Erikson llegó a Norteamérica (posiblemente Terranova) alrededor del año 1000 d.C., según sagas nórdicas. Pero su impacto fue mínimo, sin colonizaciones duraderas. Incluso que Colón “descubrió” América porque buscaba una ruta marítima occidental hacia Asia. Además, Historiadores como Alice Bache Gould demostraron que la logística del primer viaje fue mucho más compleja de lo que cuentan los mitos escolares, identificando con precisión a casi todos los tripulantes y los detalles técnicos de los barcos. Se descubrió también que La Santa María nunca regresó:
Mitos y leyendas
Al encallar en la actual Haití, solo dos barcos volvieron a España para contar la noticia de dónde llegaron y cómo fue la experiencia de haber arribado a un nuevo continente. Que hoy día ya no es nada nuevo para cualquiera que desee saber sobre Europa, Asia o África, porque no es tan difícil moverse de un lugar a otro en el mundo, cómo lo fue ayer, cuando se necesitaban feroces naves, una inversión importante para trasladar personas, animales y alimentos para los que viajaban por días en el agua y mucho espíritu de cuerpo y curiosidad vidas y culturas absolutamente diferentes para quienes tuvieron la oportunidad de viajar para llegar a un lugar completamente distinto a su gastronomía, vestimenta, lenguajes y formas de actuar o reaccionar a cualquier estímulo. Se descubrió también que Colón nunca encontró la ruta a las especias de las Indias (su objetivo principal). En las expediciones siguientes, su liderazgo en tierra demostró ser desastroso por qué;
En su segundo viaje (1493-1496): llegó con 17 barcos y 1.400 hombres como virrey y gobernador. Impuso trabajos forzados para buscar oro, permitió la esclavitud de indígenas (envió 500 esclavos a España, lo que enfureció a la reina Isabel) y enfrentó motines y críticas por su crueldad. Perdió el favor de la Corona.
En el tercer viaje (1498): descubrió accidentalmente la costa de Venezuela (el continente sudamericano), pero creyó que era una isla o parte de China y no lo exploró en profundidad. Al regresar a La Española (Haití/República Dominicana), encontró caos total: hambruna, enfermedades, rebeliones indígenas y una sublevación de colonos españoles liderada por Francisco Roldán. Tuvo que ceder casi todo para evitar su derrocamiento.
En el cuarto y último viaje (1502-1504): Colón, ya enfermo (gota, artritis y malaria), intentó encontrar un paso al océano Índico. Exploró Centroamérica (Honduras y Panamá), pero fracasó. Quedó varado nueve meses en Jamaica con sus barcos destruidos por gusanos, enfrentando hambruna y otra rebelión. Regresó a España en noviembre de 1504 completamente derrotado.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
