La filosofía es el estudio de problemas fundamentales sobre la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral y la mente, buscando respuestas a través del pensamiento racional y profundo. Etimológicamente, la filosofía es la búsqueda y el amor por el conocimiento y la sabiduría. Sirve para sedimentar pensamientos en relación a la política, economía y otras ciencias humanas y exactas, cómo lo que llegue piense la gente sobre cualquier tópico o tema que nazca dónde, cuándo y cómo sea.
La percepción de que la filosofía es aburrida es común, pero generalmente no se debe a la disciplina en sí. Por ejemplo, a menudo, la filosofía se enseña de manera muy teórica, centrada en la memorización de nombres y frases de filósofos sin un análisis profundo o una conexión con la vida diaria. Un enfoque que sólo dicta o no aclara dudas puede hacer que la clase parezca tediosa, y muchos escritos filosóficos, especialmente de autores clásicos como Kant o Hegel, utilizan un lenguaje denso y abstracto que puede ser difícil de digerir para quienes se inician, haciendo la lectura pesada y poco clara.
Debemos tener en cuenta también que La filosofía aborda preguntas fundamentales sobre la existencia, la moral y el conocimiento, que no tienen una aplicación práctica o rentable inmediata en la sociedad actual, dominada por la demanda de saberes funcionales y capitalizables. Esto lleva a una valoración menor de la reflexión pura. Y también la filosofía es vista como un saber aburrido porque no satisface la necesidad de estímulos rápidos o la hiperatención fragmentada que es habitual en la cultura moderna.
Retornar a los valores
Byung-Chul Han es un filósofo surcoreano. Su popularidad se debe a que ha logrado diagnosticar con claridad los males existenciales y sociales del hombre del siglo XXI. En la red se destacan las mejores frases de su nuevo libro titulado “El espíritu de la esperanza”. Donde el autor critica la sociedad contemporánea, caracterizada por el miedo y la crisis, y argumenta que la esperanza es una fuerza activa que nos permite trascender la negatividad y crear un futuro diferente. Una de esas frases es que; “Al capitalismo no le gusta el silencio”, y que “Si no nos distrajéramos, estaríamos con Dios.
“Para encontrar a Dios bastaría con que mirásemos atentamente a todas partes”. Así cómo que; “en la actualidad, nuestra atención gira única y exclusivamente en torno al yo”, cuando en la vida no estamos solos, sino con parientes, amigos, vecinos como compañeros de estudio y trabajo. Por eso es importante la socialización con quien sea, realmente en lo posible para evitar distracciones, desviación o entretenimiento que el mundo digital también ofrece.
El filósofo agrega que “vivimos en una sociedad de la positividad, que trata de deshacerse de todo tipo de negatividad. La ‘psicología positiva’ ya no quiere saber nada del dolor ni del sufrimiento” que aunque no sean agradables, también porque el sufrir es importante, no en el sentido de que deba buscarse, sino porque es una experiencia humana universal e inevitable que cumple funciones cruciales para el desarrollo personal, la conciencia ética y el hallazgo de sentido en la vida.
Entre sus ideas se rescata también que; “Vivimos en un cercado digital que nos convierte en ganado de información, de comunicación y de consumo. Esa inmanencia del consumo nos ha alejado de toda trascendencia”. Además que; “En la actualidad nos encontramos sumidos en la inmanencia sin sentido de la producción, de consumo y de la comunicación”. Me tocó leer un trabajo de Han donde critica el uso excesivo quizá ya hoy día de las redes sociales para “comunicarnos” y/o tener “diálogos” virtuales, que no continuamos y terminamos borrandolos para que ocupen espacio en nuestros dispositivos que también se borran con frecuencia de los registros audiovisuales o retratos que hayamos hecho.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
