La depresión es un estado mental caracterizado por un estado de ánimo bajo y aversión a la actividad cotidiana. Afecta a aproximadamente el 3,5 % de la población mundial, o a unos 280 millones de personas en todo el mundo. Para evitar la depresión, es clave que lleve un estilo de vida saludable que incluya ejercicio físico diario, una dieta equilibrada, y sueño adecuado, además de mantener contacto social activo con amigos y/o familiares. En Francia una cuarta parte de los jóvenes de entre 15 y 29 años afirman estar deprimidos.
La depresión puede llevar a unadisminución en la calidad de vida, afectando la capacidad de la persona para funcionar bien en el trabajo y/o el hogar, y en ocaciones puede resultar en pensamientos de muerte o suicidio, incluso en el aumento de enfermedades crónicas. Por eso el siempre estar de buen humor no debe ser tomado cómo algo grosero, porque el buen estado de sus emociones incide en nuestra salud orgánica.
Por eso es importante no tomar todo muy en serio y hacerse de espacios en su día para bromear, sonreír y hacer que sus sentidos capten sabores palatables no solo para saborear una comida sino para el estado secreto y oculto de nuestra mente que no sabemos lo que allí ocurre ni su estado porque no nos comunicamos con frecuencia o abrimos a nuestros “amigos” o parientes para soltar lo que pensamos sobre lo que nos agrade o moleste. Si no lo hacemos puede resultar muy molesto el estar deprimidos, y no solo para nosotros sino para el grupo de personas que frecuentemos que al acercarse a nosotros y vernos con cara larga o “tová pukú” cómo decimos en guaraní, o escucharnos expresar ideas o pensamientos negativos.
Rescatar la proximidad
Lo más probable es que no reaparezcan y esa magia de la socialización que también sirve para no estar deprimidos se puede apagar o dejar de existir, y es un encantamiento natural cómo la respiración, el ver, escuchar o sentir algo, que hace bien, cómo una caminata, pedaleo, natación, limpiar u ordenar las habitaciones que ocupemos y alimentarnos no necesariamente con lo que sea sabroso ,sino en lo posible con aquello que nos sea útil para lucir y estar mejor que incide en nuestro estado de ánimo, quizá es por eso que se hayan abierto muchos gimnasios o la apariencia se ha convertido en lo más importante para algunas personas.
Años atrás tuve un grave accidente automovilístico en el que falleció mi novia, que a esta altura si seguía con vida hubiese sido mi esposa, porque días antes de su despedida le propuse matrimonio. La quise mucho, pero aprendí a desconectarme de su acento, idioma, mirada, sonrisa, humor y lo que fue mi querida Emily.
Algunos me preguntan; ¿cómo hiciste para no quedar deprimido? a lo que respondo; mantengo ocupados mi mente y cuerpo y socializo con quien tenga la oportunidad de hacerlo, ahora quizá hablo más que antes, tiempo en el que empezaban las pantallas a ser una extensión de nuestros brazos. Ahora, quizá por eso los seres humanos hemos dejado de hablar cara a cara por miedo a expresar nuestros pensamientos o porque el ejercicio del diálogo no es cómodo para algunas personas que están mejor reflejándose por sus “espejos negros” que muestra el rostro de un naufrago buscando respuestas o atención a sus publicaciones, que pueden gustar o ser compartidas por personas que no conocemos ni tampoco nos conocen bien porque lo único que les ha atraído a nuestro yo virtual fue la imagen o nombre de nuestro perfil que al carecer de realidad, también se vuelve en algo deprimente.
En Francia la salud mental, convertida en una cuestión nacional de primer orden en 2025, se ha convertido en un tema central del debate público. Esto es especialmente cierto para los jóvenes, cuya transición infantil coincidió con la crisis sanitaria identificada hoy día en la mente de su población. hay que en pensar y actuar seriamente con estas cosas,.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
