Un informe del Ministerio Público advierte que los feminicidios en Paraguay no solo terminan con la vida de las mujeres, sino que dejan una consecuencia silenciosa y profunda: 563 niños, niñas y adolescentes quedaron huérfanos en casi diez años.
Los datos corresponden al periodo 2017–2025 y fueron presentados al cumplirse diez años de vigencia de la Ley N.° 5777/16, que protege a las mujeres contra la violencia. El informe pone el foco en una realidad poco visible: la situación de los hijos que pierden a su madre a causa de un feminicidio.
Del total de huérfanos registrados, 374 eran menores de edad, lo que significa que seis de cada diez niños afectados aún no habían alcanzado la mayoría de edad al momento del crimen. El resto corresponde a hijos mayores de edad.
Cuando los hijos son menores y el padre está preso o falleció —haya sido o no el autor del hecho— se aplica la Ley N.° 7349/2024, que establece una pensión económica para niñas, niños, adolescentes y personas con discapacidad afectadas por feminicidio u homicidio en un contexto de violencia familiar. La medida es ordenada por los juzgados, que también definen otras acciones de protección.
Además, en los casos donde los niños quedan sin cuidado materno, se inicia un proceso judicial de guarda y custodia, con intervención de la Defensoría de la Niñez, para garantizar su bienestar.
La ley también creó un Programa de Atención Integral, a cargo del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (MINNA). Este programa se encarga de gestionar la pensión, brindar acompañamiento psicológico y social, coordinar con los servicios de salud y educación, y hacer seguimiento de cada caso. Los fondos para su funcionamiento están previstos en el Presupuesto General de la Nación.
En el periodo analizado, 354 mujeres fueron asesinadas por razones de género, lo que dio lugar a 339 causas penales. La mayoría de los crímenes fue cometida por parejas convivientes o exparejas, generalmente en contextos de celos, separaciones o conflictos por nuevas relaciones.
Los datos muestran que la mayoría de los agresores tenía entre 30 y 59 años y que los feminicidios se cometieron principalmente con armas blancas o armas de fuego. Los domingos fueron el día con más casos registrados.
En cuanto al territorio, Central, Alto Paraná, Amambay, San Pedro y Caaguazú concentraron más del 60 % de los feminicidios.
El Ministerio Público señaló que la mayoría de los casos llegó a juicio oral y terminó con condenas elevadas, y remarcó que el feminicidio deja un daño social profundo, especialmente en la vida de cientos de niños y niñas que crecen sin su madre.
Fuente: Judiciales.net
Periodista Senior