sábado, mayo 9

ESCRITORES, PENSAMIENTOS Y EDAD

Mark Twain (1835–1910) fue mucho más que un escritor; es considerado el «padre de la literatura estadounidense». Su nombre real era Samuel Langhorne Clemens y su vida fue tan fascinante y aventurera como las historias que escribió. Es mundialmente famoso por sus novelas sobre el Misisipi, su obra abarca desde crónicas de viajes hasta ensayos satíricos y ciencia ficción temprana. Según él; «La vida sería infinitamente más feliz si pudiéramos nacer a los 80 años y acercarnos gradualmente a los 18». Twain condensa gran parte de su filosofía sobre la madurez, la energía y el paso del tiempo. Aunque él era un humorista, esta frase esconde una melancolía profunda sobre la condición humana. 

Cuando somos jóvenes y tenemos toda la vitalidad, salud y energía, carecemos de la experiencia y el juicio para aprovecharla bien. Por el contrario, cuando finalmente acumulamos la sabiduría y el conocimiento necesarios para vivir plenamente, el cuerpo empieza a fallar. 

Su visión era que; Si naciéramos a los 80, tendríamos el intelecto desarrollado y la calma de un anciano, pero veríamos cómo nuestro cuerpo se vuelve más fuerte y vibrante cada día. Para el escritor el proceso de envejecer solía traer consigo la pérdida de la capacidad de asombro y un aumento del pesimismo. Al invertir el proceso, la vida se convertiría en un camino hacia la esperanza y el descubrimiento en lugar de un camino hacia el deterioro. Y por este motivo sería un viaje más cómodo para cualquier ser humano en el mundo, que tiene a muchas personas con tiempo de vida y los que seguimos en la expedición de la vida, conociendo, aprendiendo y experimentando lo que nos queda por conocer. 

Twain añadió que en lugar de esperar la muerte como el final de un declive físico, el final del camino sería la juventud, el juego y la posibilidad infinita. Es una propuesta de ciencia ficción o fantasía novelesca porque orgánicamente no nacemos mayores y morimos jóvenes, ni los humanos o cualquier ser vivo en el mundo.

Por otro lado, Twain solía burlarse de cómo la sociedad «apaga» el espíritu humano con las responsabilidades o las amarguras de la vida adulta. Al rejuvenecer gradualmente:

  • Nos despojaríamos de los prejuicios y las preocupaciones rígidas de la vejez.
  • Terminaríamos la vida en el estado que él más admiraba en sus personajes (como Tom Sawyer o Huck Finn): la libertad absoluta y la falta de hipocresía social. Que sentía existía al volvernos mayores de edad. Para él, la vejez no fue una época de descanso idílico, sino de duelo y reflexión sobre las oportunidades perdidas. Su frase es un deseo de recuperar el tiempo con la ventaja de lo ya aprendido. 

Esta idea de Twain fue una de las inspiraciones fundamentales para que el escritor F. Scott Fitzgerald escribiera años más tarde el relato El curioso caso de Benjamin Button, que explora literalmente cómo sería la vida de un hombre que nace viejo y muere siendo un bebé. Que luego se convertiría en una película dirigida por David Fincher e interpretada por Brad Pitt.

Detrás de muchas de las bromas de Twain  había crítica social, melancolía y una comprensión bastante lúcida del comportamiento humano, que naturalmente nace joven y muere con edad, más en lo posible no debemos buscar el viaje más seguro para todos en el mundo que es la muerte