El gremio de pasajeros rechaza cualquier suba del pasaje y denuncia presiones empresariales al Gobierno. Afirman que el sistema actual, marcado por las reguladas, ya es una carga insostenible para el usuario.
La organización de pasajeros del área metropolitana, OPAMA, manifestó su rechazo absoluto a un posible incremento en en el pasaje al usuario. A través de un comunicado, la nucleación advirtió que el Gobierno está siendo presionado por el sector empresarial para «castigar con una suba a los pasajeros», pese a la persistencia de un servicio que califican como deficiente.
Desde la organización sostienen que el Estado debe garantizar que no suba el precio al pasajero ante el escenario de aumento de combustibles. Asimismo, cuestionaron la efectividad de las medidas gubernamentales, señalando que las leyes vigentes «son papel mojado» y no han logrado mejorar la calidad de vida de quienes utilizan los colectivos.
Mauricio Maluff, integrante de OPAMA, se refirió a las precarias condiciones que enfrentan diariamente los usuarios en las paradas.
«La reacción de OPAMA es como la reacción de todos los pasajeros, es de rechazo absoluto a cualquier posibilidad de suba del pasaje. Todos sabemos cómo funciona nuestro sistema de transporte público acá. Los colectivos chatarra en los que tenemos que viajar, la hora de espera que espera la gente bajo la lluvia, bajo el sol es para subirse a un colectivo», expresó.
Para el representante, aumentar el costo actual de G. 2.300 y G. 3.400 en las condiciones vigentes resultaría inaceptable. «Sería una vergüenza, me parece ponerle ese costo más al pasajero que ahora ya sufre por el sistema de transporte público. No se puede aceptar una suba en estas condiciones», enfatizó.
Reguladas y «economía de guerra» Respecto a las recientes expresiones del ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, sobre una «economía de guerra», Maluff señaló que para el usuario del transporte esta situación no es nueva.
«Le escuché al ministro Fernández Valdovinos hablar de economía de guerra, en el transporte público hace por lo menos una década estamos en economía de guerra ya», sentenció.
Denunció además que las reguladas se han vuelto una constante normalizada en el sistema.
«La regulada es constante, la gente espera 45 minutos, 2 horas a veces un colectivo, dependiendo de la línea. Si ahora hay una regulada encima de la regulada que siempre tenemos, otra regulada por la suba combustible sería una pena encima de la que teníamos antes», concluyó.
Periodista Senior