martes, mayo 5

El retorno de las clases

Por Benjamín Fernández Bogado

 

La educación retorna hoy después de dos semanas de vacaciones de invierno y lógicamente, la conclusión que se tiene es que este es un año perdido, que todo lo que ha hecho el Ministerio para tratar de encontrar una salida a esta cuestión no ha sido tomada ni en serio por sus propios operadores, que son los maestros que se quejan de que no tienen los recursos para implementar las clases a la distancia. No están entrenados, no están preparados, no existe un soporte tecnológico para dicho propósito, ni tampoco los padres se encuentran ni con tiempo ni con conocimiento para acompañar el proceso de enseñanza aprendizaje de sus hijos.

Alguien que diga que no perdemos el año sencillamente no conoce nada de educación, y el hecho de que el propio ministerio reconozca que no va a calificar más que hasta el 50% de lo aprendido es asumir que este es un año perdido y fracasado. Si le sumamos al hecho de que no se avanzó para nada en nada en lo que tenga que ver con la transformación educativa en términos teóricos de lo que tendría que hacerse para mejorar lo que ha sido el fracaso de la reforma, tenemos el cuadro completo de un ministerio que navega a la deriva y que no sabe cómo enfrentar esta compleja relación entre la persona y la educación y la trascendencia que ésta tiene en cualquier país del mundo que se precie de tal. Ya veníamos en los últimos lugares en materia de calidad educativa. Eso fue antes de la pandemia. Después de esta estaremos ubicados en el profundo abismo.