¿Quién no conoce a Oscar Acosta en el Paraguay?, y es que su figura se ha convertido a lo largo de 40 años, en un símbolo para muchas familias que día a día reciben las noticias de la mano de este comunicador y la voz de muchas personas necesitadas.
Acosta se describe a sí mismo como un hombre comprometido con su trabajo. “Nunca estoy satisfecho con lo que di ayer, creo que mañana puedo hacer mejor lo que hice hoy, no creo que haya hecho el mejor trabajo, estoy esperando hacer algo mejor todavía”.
Continuó diciendo que es una persona que se muestra tal cual es, que trata de ser auténtico. “Conozco mis limitaciones y no incursiono en un terreno que desconozco, al contrario, le pido a otros comunicadores que me den una opinión acerca de un determinado tema para poder presentar un material en la radio y la televisión”.
Para el comunicador, el mayor compromiso es tener una solidez intelectual, conocer el oficio, y eso se adquiere con la capacitación permanente, nunca abandonarla en lo posible.
“Sé que a veces es muy duro, se adquirió un compromiso en una casa, con los hijos, pero conozco a mucha gente que a pesar de los compromisos particulares, sigue capacitándose, es la garantía para el trabajo de un periodista, y más allá de eso, es la garantía para la ciudadanía de que tiene una persona que le va a decir desde el conocimiento las cosas que están ocurriendo”, señaló.
En este sentido, el comunicador también refirió que quienes ya están en los medios paraguayos necesitan cada vez más una formación general, seguir estudiando y leyendo para darle solidez a la tarea que desarrollan.
“Más allá de la posibilidad de sostener un empleo, se trata de darle jerarquía al trabajo del medio y el comunicador social. Es una tarea importante ante la sociedad que no puede poner en riesgo la credibilidad de las personas y del medio. No veo posibilidad de éxito si no se muestra capacidad para poder desenvolverse en este rubro”.
Proyectos siempre existen y Acosta no los descarta, le encantaría, por ejemplo, estar en un espacio de una charla con personalidades protagonistas de distintos sectores del quehacer nacional para conocer otras facetas de los entrevistados, conversar en primera persona, que no sea meramente lo discursivo ni declamativo, saber de su día a día y la relación con su tarea.
Dijo que en las condiciones actuales en las que trabajan los medios debido a la pandemia, salvo algunos valientes que se han lanzado a nuevos emprendimientos, es importante consolidar los espacios que los periodistas están ocupando.
LA SATISFACCIÓN DEL PERIODISTA
Para Oscar lo más satisfactorio durante estos años ha sido poder ver el reconocimiento de la gente hacia su figura. Mencionó que cuando trasciende los medios de comunicación se encuentra con que hay personas que están siguiendo atentamente su tarea y a veces ese reconocimiento le lleva a una popularidad.
“Esa popularidad le obliga a comprometerse más con el servir y ser una suerte de enlace entre la ciudadanía y el Estado y las instituciones públicas en cuanto a la demanda que se debe atender por las necesidades de nuestra gente”.
Finalmente, el periodista aseguró que con la experiencia aprendió una lección: el dar a conocer las fuentes de información, decir dónde uno pudo leer eso que quizás puede afectar a una persona en su honor y su reputación.
“No se puede tomar una noticia sin mencionar de dónde se tuvo conocimiento de un determinado hecho que puede estar afectando a una o muchas personas, tenemos una responsabilidad de emitir información y juicio de valor sobre algunas cosas que a veces están en desconocimiento para el periodista”, concluyó Acosta.