sábado, mayo 2

El existir y sus etapas

Desde el nacer hasta morir la vida presenta etapas que debemos empezar experimentar y terminar adecuadamente cómo la niñez, adolescencia, juventud y adultez Para que sean cómodos periodos de vida no depende tanto de tener cosas, comer lo que nos guste, estar donde o con quienes queramos o hacer lo que sea nos guste. Según el psicólogo español Rafael Santandreu; “La mejor etapa en la vida cuando empezamos a pensar de esta manera”: La verdadera felicidad no es en la infancia o juventud, como mucha gente cree, sino que depende de cuándo encontremos la libertad interior”.

Desde que naces hasta que mueres, tu vida se despliega en capítulos llenos de descubrimientos y aprendizajes: los primeros pasos, las primeras palabras, las amistades; la adolescencia, con su mezcla de libertad y ansiedad; por ejemplo, la juventud, cargada de oportunidades, exploraciones y la construcción de identidad. O la adultez, con trabajos, relaciones y responsabilidades que moldean tu día a día; y la madurez, donde la experiencia y la perspectiva te permiten mirar atrás con más comprensión y hacia adelante con mayor intención y cuidado para evitar percances desagradables.

La libertad es la facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.

Cada etapa trae consigo momentos de alegría, desafíos y aprendizajes, pero el interrogante sobre cuál es realmente la mejor etapa de la vida sigue siendo un tema central en psicología, y cada vez más se aleja de las respuestas automáticas basadas en la nostalgia por la infancia o la juventud para algunas personas que por debemos tener en cuenta que cada segundo o minuto que vivamos nunca más se repetirá y lo que pasó o pasará está muy relacionado con lo que pasa, el presente influye mucho en el pasado y futuro

Vivir mas para adentro

Santandreu, psicólogo y autor de obras de divulgación, la verdadera plenitud no depende de la cronología ni de un periodo “dorador” perdido, sino de un punto de inflexión interior. “La mejor etapa en la vida de una persona es cuando empieza a pensar correctamente, deja de quejarse y aprecia las cosas increíbles, mágicas e incluso espirituales que rodean cada instante de la vida”.

Frases como “he arruinado mi vida” o “ya no soy joven” se suceden una y otra vez, lo que hace que la persona se sienta derrotada y no puede continuar viviendo en paz y con voluntad de despertar, asearse desayunar y cumplir con tareas pautadas en su jornada, desde limpiar, ordenar, leer, hablar con alguien o hacer tareas físicas.

Santandreu señala que se puede emerger tras un divorcio, una enfermedad o un simple cansancio silencioso: “Ocurre cuando puede, a veces después de un shock vital, o simplemente por la acumulación de una fatiga muda”. Es posible enfrentar estos desafíos con los sgtes ejercicios según el psicólogo;

  • Preguntarse con honestidad: “Si nadie me juzgará, ¿qué haría diferente esta semana?”
  • Escribir pensamientos sin censura: “Hoy pienso que…”, reconociendo deseos y emociones sin actuar de inmediato.
  • Decir “no” con conciencia: un paciente que siempre aceptaba todas las demandas se permitió solo un “no” al día durante una semana y descubrió que podía establecer límites sin perder respeto ni empleo.

Lo importante es que no pierda su libertad de pensar o hacer lo que más le guste y sirva no solo para usted sino para otros que con su forma de hacerse ver, escuchar o sentir se sienten bien y sirve para que funcione el equipo de estudio, trabajo o cualquier emprendimiento colectivo que se materialice no solo con su trabajo o actitud sino la de otras personas conscientes del objetivo del emprendimiento.