En el mundo no solo existen la flora y fauna sino seres humanos de distintas edades, religiones, tendencias políticas y gustos particulares y de géneros. Hombres, mujeres y del grupo LGBTQ. Cada ser humano tiene habilidades y capacidades particulares, ninguno mejor o peor que el otro. Según el neurocientífico Mikel Alonso: «Las mujeres tienen capacidades de intuición superiores a las de los hombres», siendo la intuición la facultad de entender las cosas instantáneamente, sin necesidad de razonamiento.
La mayoría de las mujeres de la toma de decisiones que lleva a cabo el cerebro, lo hace de forma inconsciente: el 99,74 %. Le hemos puesto hasta decimales», afirma Mikel Alonso. Como especialista en neurociencia aplicada al comportamiento y después de 25 años de experiencia como docente, viene de publicar El valor de la intuición (Ariel, 2025), una obra en la que explica cómo comprenderla, entrenarla y usarla con acierto. Porque es un género que existió, existe y existirá por siempre con nosotros.
Nuestras abuelas, tías, madres, hermanas, primas, sobrinas, nietas, amigas, novias, esposas y cualquier mujer que conozcamos intuyen mejor que los hombres con naturalidad. Que a veces porque al carecer de razón no le damos o no queremos dar importancia ni valor, más debemos atenderlo porque La intuición a menudo se describe como un «sexto sentido» o una corazonada, pero científicamente es el resultado de nuestro cerebro procesando patrones y experiencias previas de manera ultrarrápida y subconsciente, y puede ser útil para saber que hacer, dónde ir o cómo actuar en una ocasión determinada.
Una capacidad muy femenina
La intuición es capaz de extraer con precisión conclusiones probabilísticas. Es decir, la intuición, lejos de ser algo difuso y muy interpretable, con el conocimiento y la experiencia acumulada de la persona, es capaz de llevarle a un «hazlo» o «no lo hagas».
Existen muchas diferencias entre el hombre y la mujer que no existen para ser criticadas o separarnos el uno del otro sino conocerlas y lograr usarlas para integrarnos en proyectos que tengamos en común cómo trabajos, matrimonio o cualquier compromiso que nos lleve a vivir juntos o entre los dos dirigir un hogar o a un grupo de personas donde también existan mujeres y hombres.
Por ejemplo, los hombres nos destacamos en habilidades visoespaciales (rotación mental de objetos) y navegación basada en distancias y las mujeres tienden a procesar mejor las señales no verbales (gestos, tonos de voz), lo que a menudo se confunde con «sexto sentido». Los hombres suelen puntuar más alto en sistematización (entender cómo funcionan las cosas mecánicas o reglas lógicas). La mujer tiene más desarrollada la inteligencia emocional que es la capacidad de reconocer, entender y gestionar nuestras propias emociones, además de saber identificar e influir en las emociones de los demás.
Ahora siéntase afortunado de tener una hija cómo nuevo integrante de su flia y evite comparar entre géneros, porque ninguno es mejor o peor que el otro. Son seres humanos que respiran, ven escuchan, piensan, sienten y se mueven y lo deben seguir haciendo siempre con naturalidad y sin dilemas para vivir y lograr aportar a la comunidad de personas que somos parte de un planeta que estuvo, está y estará cargado siempre de mujeres mientras sigamos procreando humanos en un planeta donde la procreación no parece ser algo cómodo para algunos

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
