El cerebro es un órgano complejo, pesa en promedio entre 1,3 y 1,5 kilogramos. Su volumen es de aproximadamente 1380 centímetros cúbicos. A pesar de su tamaño, el cerebro consume una gran cantidad de energía. Sus funciones principales incluyen controlar el movimiento, la sensación, el pensamiento, el lenguaje, el aprendizaje, la memoria, las emociones, la respiración, la frecuencia cardíaca, la digestión, la temperatura y los sentidos. Desde la concepción y toda la vida lo debemos atender bien cómo todo órgano del sistema. Porque juntos, funcionando bien hacen que tengamos una vida en orden y sin complicaciones.
El psicólogo Rafael Guerrero dice:“El cerebro infantil es como un edificio con pisos y el más importante es el que se encuentra la conciencia de lo que está bien y mal”. La conciencia es el conocimiento del bien y del mal que permite a la persona enjuiciar moralmente la realidad y los actos, especialmente de los propios.
La conciencia tiene varias funciones, incluyendo la percepción, la atención, el pensamiento, la toma de decisiones, el procesamiento de la información sensorial y la memoria. Se debe cuidar siempre además del cerebro, sus funciones; formandolas, ajustando los cabos y enseñándole técnicas para que trabaje bien con nuestro cuerpo y entornos con los que nos toque interactuar.
El cerebro no actúa como una máquina en bloque, sino como una construcción por partes que se activa cuando conviene. Hay partes muy complejas que prácticamente no se activan, mientras que otras involucran funciones básicas. Al darse cualquier nacimiento notamos que el nuevo miembro de la familia se encuentra cómo confundido y perdido en el sitio donde tuvo su primera inhalación de oxígeno, vió la luz, cómo lo que haya escuchado por primera vez sintió la temperatura y clima del planeta y empieza a asimilar lentamente lo que al estar nueve meses en el vientre de la madre no lo podía hacer.
Funciones complejas
El sistema nervioso central comienza a funcionar alrededor de las 5 semanas del feto lo que significa que la masa encefálica se encuentra activa desde ese momento. Por ende ya “pensamos” por así decirlo desde temprano. Los bebés pueden procesar información desde muy pequeños. Por lo que se sugiere tener cuidado a lo que expongamos a nuestros hijos, sobrinos, nietos y cualquier recién nacido o niño que existan cerca nuestro, cómo y lo que les comuniquemos de información o nuevos conocimientos para su vida.
Para entender cómo se desarrolla la mente de los niños, hay que imaginar un edificio, con pisos diferenciados, en el que cada planta cumple una función concreta, desde las necesidades más primarias hasta la regulación emocional. Rafael Guerrero, psicólogo especializado en desarrollo infantil, suele explicar esta estructura utilizando esta metáfora que ha compartido en sus charlas.
El sótano del edificio representa lo que él denomina el “cerebro rojo”. Ahí se encuentra todo lo relacionado con lo fisiológico: el hambre, el sueño o la sed. Según detalla, cada vez que se produce una de esas necesidades, esa parte del cerebro se activa para que la persona busque cómo cubrirla.
El cerebro es un órgano importante cómo el corazón, los pulmones, los riñones, y cualquier órgano interno de nuestro sistema. Soy afortunado por poder encontrarme frente a un monitor, escribir, escuchar, ver y sentir en orden luego de un grave accidente vehicular que no solo dañó mis rodillas sino también mi cerebro. Al ser un órgano plástico que significa que tiene la capacidad de cambiar y adaptarse a lo largo de la vida, modificando su estructura y función en respuesta a experiencias, aprendizaje y estímulos del entorno se auto repara o configura de acuerdo a las motivaciones, estímulos, reposo, alimentación y actividades que tengamos en nuestra agenda diaria.
Por esta razón debemos tener mucho cuidado con el edificio que se encuentra en nuestro cráneo. Este debe ser diseñado, construído y mantenido adecuadamente para que rinda y funcione cómo debe ser siempre, siendo conscientes de nuestros entornos, tiempos, lugares y condiciones en los que nos encontremos.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
