
La aprobación del proyecto de ley de reforma del Sistema de Pensiones y Jubilaciones del sector público encendió la indignación del sector docente, que denuncia haber sido duramente golpeado por una decisión que consideran injusta y tardía.
Desde la Federación de Educadores del Paraguay (FEP), su dirigente Silvio Piris cuestionó con firmeza la incorporación del aporte estatal del 5%, que recién comenzará a aplicarse de manera gradual desde 2027. “El Estado nunca aportó. Si lo hubiese hecho desde un inicio, al menos con un 9%, hoy no estaríamos en esta situación”, indicó mediante un contacto con la 1080 AM, apuntando directamente a la responsabilidad histórica del Gobierno.
Piris sostuvo que la reforma no contempla la realidad del trabajo docente, al que calificó como mucho más exigente que el de otros funcionarios públicos. “Un funcionario llega a su oficina, toma su mate y atiende al público. El docente, en cambio, enfrenta aulas con hasta 50 alumnos, con niveles de disciplina que ya no son los de hace 50 años”, expresó, visiblemente molesto.
El dirigente sindical afirmó que los educadores se sienten atropellados por la forma en que se impulsó la reforma. “Está bien que se haga una reforma, pero no con la saña con la que lo hicieron. Los muchachos están dolidos”, subrayó, reflejando el malestar generalizado en las bases.
Finalmente, anunció que el gremio seguirá de cerca el tratamiento del proyecto en la Cámara Alta y no descarta acciones de presión. “Vamos a acompañar el debate en el Senado. Ese día vamos a estar presentes y vamos a accionar por etapas. Los senadores suelen tener una mirada más nacional”, advirtió, dejando en claro que la tensión con el sector docente está lejos de cerrarse.
Periodista Senior