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Distanciados e improvisando, el MEC condenó la educación

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La educación paraguaya se enfrentó a un año atípico debido a la llegada de la pandemia. Nadie esperaba que a pocos días de empezar el curso escolar, todo un país se iba a sumir en el encierro y la incertidumbre ante un enemigo del cual se conocía muy poco. 

Lejos de mostrar eficacia y buen direccionamiento, las autoridades de la cartera de Educación mostraron su falta de gestión, compromiso y escucha para con la comunidad educativa y condenaron a la educación a una “muerte cerebral”, como muchos afirman.

La improvisación fue lo que más caracterizó al Ministerio de Educación durante este tiempo, quienes están al frente no supieron cómo conducir el barco hacia el éxito. Miguel Marecos, presidente del Sindicato de Directores (SINADI), señaló que el 2020 desnudó la falta de idoneidad de los conductores de la educación paraguaya, el ministro y el viceministro, sin preparación para asumir una cartera importante.

“Hubo una falta de entrega de materiales a los niños en los lugares donde no hay conectividad y creemos que si hubiesen llegado a tiempo, no tendríamos una evaluación cualitativa en la primera etapa. No se pudo tomar examen y eso fue fruto de la improvisación, no sabían a dónde ir”.

Agregó que el gran error del gabinete fue la falta de trabajo en equipo. “Viven aislados del mundo y siempre hacen golpes mediáticos de prensa mintiendo”, expresó. Luego de dos años de gestión y tras una interpelación por parte del Senado, con el voto de censura al ministro Eduardo Petta, se creó el Aty Guazú y luego se retiraron los padres, docentes, directores y estudiantes por la falta de credibilidad y confianza con el MEC.

Otra improvisación se dio también en noviembre, al intentar que 40 mil estudiantes del tercero de la media volvieran a unos 2.000 colegios sin sistema de bioseguridad con los hospitales abarrotados, solo para socializar, no para desarrollar contenidos programáticos, ni rendir. Sin termómetros, ni lavaderos, ni jabón, toallas desechables, alcohol en gel, ayudín o detergente en los centros.

Marecos resaltó que de los 75 mil docentes solo 40 mil utilizan en forma correcta el sistema de enseñanza virtual, por lo que consideró que esto se debe fortalecer. Además agregó que nunca hubo desembolso financiero en concepto de gratuidad. 

“Los directores no estamos de acuerdo con la vuelta a clases híbridas sino hasta julio de 2021, porque los informes del Ministerio de Salud dicen que los de mayor contigo comunitario son los jóvenes y no tenemos sistema de bioseguridad que garantice una presencia de estudiantes en los colegios. La educación es el pilar de la economía y este es un año de regresión educativa por la falta de idoneidad e improvisación del MEC”, señaló el presidente del Sinadi. 

Por su parte, Luis Fernando Ramírez, miembro del consejo directivo de la Asociación de Instituciones Educativas Privadas del Paraguay (AIEPP), precisó que 6.000 alumnos migraron de colegios privados a públicos, y además hubo que hacer descuentos a las cuotas y se evidenció una alta morosidad. Calificó el año como semi catastrófico para la educación privada.

“El cambio de un sistema presencial a uno de distancia implicó adecuaciones curriculares y tecnológicas. Hoy hay mucha incertidumbre, no hay claridad, los padres se quedaron sin trabajo de un día para otro y esto impactó en las posibilidades de pagar. También 1.500 docentes de la primera infancia se quedaron sin trabajo y no hay indicios de cuándo este grupo va a iniciar nuevamente”, acotó Ramírez.

Asimismo, la transformación para el año que viene implicará un costo extra para las instituciones privadas que ya suman más de 600 en el país. “Hay que aprovechar las ventajas que nos trajo la experiencia para poder entrar en una educación virtual donde los jóvenes puedan recibir lo que necesitan para vivir el mundo que les va a tocar. Este tiempo vino para demostrarnos que a partir de ahora hay que mirar hacia adelante y esa gestión hay que hacerla en comunidad, respetándonos y entendiendo cuál es el modelo de convivencia en los colegios, para que la comunidad educativa lleve adelante los proyectos para el bienestar y desarrollo de los niños, que son el centro de todo esto”.

UNA LUZ SOLIDARIA

Este 2020 evidenció como el MEC se lavó las manos y se distanció de la realidad. La solidaridad en el proceso pandémico ayudó en gran manera a aliviar la ansiedad, la angustia de muchos tutores que a falta de conocimiento de pedagogía les era imposible ayudar a niños y adolescentes.

Sebastián Da Ponte, gerente del Club Escuela Solidaria (CES), cree profundamente que este año perdido va a acrecentar la pobreza y reproducir en unos próximos 3 a 5 años una gran cantidad de jóvenes que no van a estar preparados para muchos cambios que se van a vivir desde lo social y lo económico.

“Se perdió un año donde se podía haber parado la pelota e iniciar la gran reforma anhelada, pero no se dio y se escondieron atrás de llamados a la familia, la iglesia, los activistas, estaban esperando una vacuna para la ignorancia y nunca va a llegar. En esa espera fallaron todos los actores que tienen en sus manos el rectorado de políticas educativas”, manifestó.

Refirió que no hubo un proceso de enseñanza real, tangible y medible, y el llamado solidario evitó la interrupción del proceso del neurodesarrollo del niño, la sociedad se llevó al hombro esta tarea a través de los kits de alimentos, salvaguardaron la alimentación, el consumo mínimo de vitaminas, calorías y nutrientes para que el cerebro no tenga daños irreparables en el futuro.

“La educación en Paraguay está muerta, en el sistema público los albergues y comedores sirven para que los niños sean custodiados y alimentados, pero más allá no ofrece un servicio mínimamente bueno”. 

SIN HACER CASO

El presidente del Consejo Estudiantil Nacional (CEN), Nicolás Maldonado, puntualizó que todos los gremios presentaron propuestas durante este tiempo, pero el MEC hizo caso omiso a todo. “Muchos estudiantes no pudieron contar con un aparato telefónico para poder recibir y enviar las tareas, no podían pagar un paquete de internet todos los días. El CEN presentó una propuesta ante la Conatel para que se desarrollara una plataforma para poder enviar y recibir las tareas sin necesidad de internet, pero se sigue haciendo caso omiso. Los estudiantes no pudieron ni rendir y muchos dejaron sus estudios para poder trabajar”.

EL PAPEL DE LA FAMILIA

En toda esta crisis las autoridades educativas no escucharon a la familia paraguaya. Los padres no entendían qué estaba pasando, pero de igual manera se sumaron a las clases que hasta hoy consideran un fracaso.  

Francisca Monges, presidenta de la Federación de Padres de Escuelas Públicas del Paraguay (Fedapy), destacó que hubo una imposición, todo se hizo a puertas cerradas. “El ministro es egoísta y no tiene la capacidad de conversar con su comunidad educativa, ni el perfil para estar al frente después de este año. Si bien cada año no hay aprendizaje, este año empeoró con todo este sistema que se encerraron a elaborar solos. Se causó sufrimiento en todos los ámbitos mientras que estábamos encerrados, hasta el último momento se siguieron llevando las malas prácticas que por décadas se hacen”.

Finalmente, afirmó que dentro de todo el desconocimiento pedagógico, unos 3.500.000 padres que tienen hijos matriculados dentro del sistema educativo se pusieron las pilas por ellos. 

“Del trabajo de las familias este año no se puede pedir más, dentro de sus posibilidades, dentro de un encierro, de conflictos, violencia intrafamiliar. No aseguraron gratuidad en la liberación de internet, si no dimos más es porque las posibilidades no estuvieron a la altura de la situación, no nos facilitaron nada, no pueden exigir más de lo que la sociedad está dando con un ministerio ausente”, concluyó Monges.

 

Equipo Periodistico
Equipo Periodistico
Equipo de Periodistas del Diario El Independiente. Expertos en Historias urbanas. Yeruti Salcedo, John Walter Ferrari, Víctor Ortiz.