miércoles, mayo 13

DE MISIONES TITÁNICAS

El término misión titánica es usado para describir una tarea o un proyecto de proporciones colosales, que requiere un esfuerzo extraordinario, una voluntad inquebrantable y, a menudo, recursos masivos para llevarse a cabo. El adjetivo «titánica» proviene de los Titanes de la mitología griega, una raza de deidades poderosas que precedieron a los dioses del Olimpo y que eran conocidos por su fuerza sobrehumana y su tamaño inmenso. El año pasado se hizo historia una misión de esta dimensión cuando unos ingenieros comenzaron el gigantesco proyecto de arrancar del fondo del océano el primer cable transoceánico de fibra óptica de la historia, que se instaló en 1988.
Hablar de «el» cable es un poco engañoso, porque en realidad existe una telaraña global de más de 550 cables activos que descansan en el fondo del mar. Sin embargo, para responder a cuánto mediría. Por ejemplo, la mayoría de los cables que cruzan el Atlántico (como los que conectan EE. UU. con Europa) miden entre 6,000 y 7,000 kilómetros.

Con el fin de hacer realidad la red internacional o internet se hicieron muchas inversiones. aunque hoy día con el WIFI (Wireless Internet Fidelity) el uso de cables ha dejado de ser una necesidad a nivel nacional, regional o internacional.
Ahora ha llegado el momento de decir adiós para siempre al cable que nos dio acceso a internet, pero los tiburones son inocentes. O al menos no se están comiendo el cable que se sigue usando para conectar al terráqueo donde, cuando y con quien esté
Algunos contratiempos
Como familia de peces cartilaginosos, los tiburones son colectivamente los más inocentes de la mayoría, si no de todos, los cargos de morder, masticar o atacar de cualquier otro modo la red submarina de cables de fibra óptica. Las personas que construyen y mantienen los casi 600 cables submarinos que transportan casi todo nuestro tráfico intercontinental viven una pesadilla constante.

La fibra óptica para las comunicaciones sólo se había desarrollado en teoría en los años sesenta, y los cables terrestres se utilizaron por primera vez en los setenta. Pero utilizar esta tecnología para atravesar continentes equivalía prácticamente a la expansión galáctica de la humanidad. Hoy día con asteroides cómo los de Starlink y otros proveedores de internet satelital la cuestión ha cambiado.

Ya nos muestran una realidad de conexión distinta y espacios nuevos que el ser humano decide invadir para seguir navegando en la red, que ya no son nuestras aguas sino el espacio galáctico que no conocemos tan bien pero donde ya nos conocen por estar contaminando con asteroides y herramientas de exploración y estudios galácticos. Eso que es un espacio que no sabemos a quién pertenece, más al ser la condición humana u homo sapiens; hombre sabio se supone que el ser vivo con mayor capacidad mental se debe hacer responsable de espacios, herramientas, tiempo y condiciones de vida de otros seres vivos en la tierra y fuera de ella.

El cable transoceánico tiene un impacto ambiental, pero es considerablemente menor comparado con casi cualquier otra infraestructura de transporte o energía. Así y todo debemos entender que impactamos nuestro medio ambiente con este cable de más de 40 años.