La revolución es un cambio profundo, generalmente violento, en las estructuras políticas, sociales o socioeconómicas de una comunidad de seres vivos. Pensábamos que esa palabra es una cosa del ayer por revoluciones importantes cómo la política, científica e industrial, La Revolución Agrícola y toda aquella que sirvió para la creación de herramientas, leyes y proyectos políticos a favor de la comunidad y quienes la integremos. Los cambios debemos hacer en forma constante hasta que dejemos de existir algún día, cómo nuestras propiedades materiales y la compañía de seres vivos que tengamos en un lugar y tiempo determinado.
La muerte es algo natural que no tiene una revolución para dejar de existir, algún día todo y todos los que nos rodean se acaba, cómo hábitos humanos cómo el intercambio de palabras el uno con el otro, modales respetuosos entre personas en un lugar y momento específico para la armonía social que sirve no solo para demostrar nuestro nivel educativo sino para empezar y sostener vínculos sociales cómo tener proyectos comunes entre quienes seamos parte de la comunidad de terráqueos.
Recuperar el diálogo
Hoy día estamos perdiendo costumbres que se han usado siempre mientras el ser humano existió en el mundo. El hogar que mientras siga con humanos que pensemos y sintamos en orden tendrá siempre revoluciones. Entre las rutinas que vamos perdiendo se encuentra la conversación, charla, diálogo o socialización, que consiste en el intercambio de palabras para transmitir nuestras ideas o sentimientos a otra persona en lo posible realmente, el hablar es la alternativa más económica y humana a la confrontación.
- Desactivación de hostilidad: El simple hecho de escuchar y ser escuchado reduce los niveles de cortisol (la hormona del estrés) en ambas partes.
- Búsqueda del «Ganar-Ganar»: A diferencia de un debate (donde alguien gana y otro pierde), el diálogo busca soluciones donde ambas partes cedan un poco para ganar un beneficio común.
Sirve para la Expansión del Conocimiento (Efecto Multiplicador):
Como decía el dramaturgo George Bernard Shaw: «Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces cada uno de nosotros seguirá teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas».
- Sinergia: El diálogo permite que sea igual a otros, porqué de la unión de dos visiones nace una tercera perspectiva más completa.
Sirve para el Fortalecimiento de la empatía; el diálogo nos permite «asomarnos» a la mente de otra persona.
- Rompe prejuicios: Es muy difícil odiar a alguien cuando conoces su historia, sus miedos y sus motivaciones.
- Validación: Sentirse comprendido es una de las necesidades psicológicas más básicas del ser humano. El diálogo satisface esa necesidad.
La actual generación de seres humanos en el mundo debemos ser protagonistas de la revolución de recuperar ese intercambio de palabras y dejar que una pantalla nos separe cuando estamos juntos y con la oportunidad de hablar el uno con el otro.
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Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
