Existen mutaciones, metamorfosis o cambios que creemos son imposibles cómo el género de un ser humano, su nombre, edad o estado cívico. Así como la identidad de espacios geográficos existentes hace mucho tiempo, cómo que decidamos cambiar el nombre de Brasil por rapailandia o Argentina por kurepilandia por el simple hecho de gusto particular. Resulta ser que algo curioso ha ocurrido en nuestro continente de americanos, no en Sudamérica sino en Norteamérica.
Donde el presidente Donald Trump entre sus llamativas nuevas iniciativas decide cambiar el nombre de Golfo de México por Golfo de América. Ahora México cuestionará a Google por el cambio de nombre de Golfo tras orden de Trump.
Ganando tiempo
Anhelos y acciones como estos nos muestran que el primer mandatario de los EEUU no está concentrado en los temas que le deben preocupar más, que son aquellos no fuera del suelo estadounidense, sino en el mismo que presenta en su interior donde la pobreza, inseguridad y necesidades insatisfechas del país son inmensas. Algunos creen que estas acciones estan enderezadas en ganar tiempo mientras ven cómo resolver las cuestiones centrales de su país en este momento.
La gran pregunta es cuanto tiempo le durará la paciencia a la gente y cuando comenzará a tener conciencia de las limitaciones de Trump para abordar los grandes temas que la gente esperaba que se resolviera con su administración, Al ganar consciencia, organizarse y actuar la gente tiene muchas oportunidades de percibir la atención de su estado cómo del mundo que tiene a parientes, amigos y conocidos viviendo allí por décadas. y a esta altura hacen más de una generación de inmigrantes hoy en peligro de deportación.
Estas son las cuestiones relevantes y no el cambio de nombre de un golfo.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
