Los Balcanes han sido referencia de varias convulsiones y cambios. De no pocas guerras y de confrontaciones constantes. Ahora son los estudiantes los protagonistas de marchas contra el gobierno del país más fuerte militarmente de la región: Serbia.
Ahí iniciaron una marcha hacia Novi Sad para protestar contra el Gobierno de Vucic. Las manifestaciones forman parte de un movimiento de protesta en expansión por el derrumbe de una marquesina en una estación de tren el pasado mes de noviembre, en el que murieron 15 personas. El Primer Ministro serbio no calma hasta ahora la protesta estudiantil. Estos llevan a cabo una marcha de 80 kilómetros desde Belgrado a Novi Sad, con la intención de participar en un bloqueo de 24 horas de los puentes de la ciudad situada en el norte de Serbia. Este país está situado al norte Hungría, al este Rumanía y Bulgaria, al oeste con Croacia, Bosnia y Herzegovina y Montenegro, al sur Albania y Macedonia del Norte. Serbia de 88.499 kilómetros cuadrados viven más de 6 millones de personas.
El poder de las marchas
Y no muestra una vez más el poder de cuando el joven se organiza y trabajan juntos para alcanzar un objetivo común. Entre varios titulares que circulan en la red, uno de ellos dice; “Una revuelta estudiantil” contra tres décadas de capitalismo. Los estudiantes continúan ocupando la mayoría de las universidades del país y, el viernes pasado, sectores más amplios de la sociedad se declararon en huelga para expresar su apoyo a los estudiantes y desafiar al régimen. Una primera victoria ha sido obtenida con la dimisión del primer ministro Miloš Vučević del Partido Progresista Serbio.
Queda por ver hasta cuando durará esta movilización social reclamando seguridad para la población serbia. Una que si empatiza con reclamos de un sector en particular puede tener cambios favorables a su condición de habitante del país europeo. Un continente donde ya se han hecho importantes movilizaciones que inspiraron a otras americanas que de acuerdo a su grado de fuerza han logrado su objetivo. Nunca hay que dejar de mirar con atención lo que pasa en los Balcanes.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
