sábado, mayo 9

CURIOSOS AVANCES MÉDICOS

La tecnología y la medicina están muy ligadas una con otra por la importante creación de herramientas usadas para detectar y tratar problemas que presentamos en nuestra salud. Ahora se ha creado un «mini-hígado» 3D para probar la toxicidad alimentaria. El hígado es un órgano multitarea que realiza más de 500 funciones vitales. Por ejemplo, actúa como un filtro de seguridad para la sangre antes de que circule al resto del cuerpo. También es el encargado de administrar el «combustible» que usas a diario y funciona como una fábrica de suministros críticos. Y tiene una capacidad asombrosa de regeneración. 

Puede reconstruirse por completo incluso si solo queda el 25% de su tejido sano, aunque esto tiene un límite si el daño es crónico (como en la cirrosis), que puede ser mortal si no es identificada y tratada a tiempo. Un equipo de INRAE (Instituto Nacional de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medio Ambiente), liderado por el toxicólogo Marc Audebert, ha fabricado un esferoide compuesto por células hepáticas humanas, que describe como un «mini hígado» 3D, lo que permite evaluar simultáneamente los riesgos químicos en los alimentos que “deben ser nuestra medicina”.

Y cómo decía Hipócrates, considerado el «padre de la medicina», fue un médico griego, cuya frase completa era; «Que su alimento sea su medicina y que su medicina sea su alimento». Para hacer de la alimentación un ejercicio sano habitual siempre para todos donde y cuando sea. Porque en este planeta todos somos vulnerables a enfermarnos o accidentarnos y  a su vez de conocer los riesgos de cualquier acción que tomemos y cómo evitar complicaciones que nos hagan existir con dificultades.

Notables avances

El «mini-hígado» 3D, conocido científicamente como organoide hepático, es una de las innovaciones más fascinantes de la biotecnología moderna. No es un hígado de tamaño real, sino una estructura microscópica (del tamaño de un grano de arena o una lenteja) que imita las funciones y la arquitectura del órgano real y a su vez estudia la composición y contenido de lo que comamos para informarnos si existe riesgo en la calidad y cantidad de lo que sea comamos. 

Este avance se alinea con la filosofía de Hipócrates de que el alimento debe ser nuestra medicina, permitiendo que la alimentación sea un ejercicio más sano y seguro al identificar posibles peligros para la salud antes de que afecten al cuerpo humano que es vulnerable desde la concepción hastas el final por lo que comamos,  inhalemos, veamos, escuchemos, pensemos o sintamos, y más allá de creaciones tecnológicas, cobertura  de nuestro seguro médico o acceso a medicamentos, lo que finalmente tendrá el efecto real en nuestra salud es nuestra consciencia y el cuidado que hagamos de nuestra mente y carrocería, no tanto por fuera sino sobre todo por dentro. Donde existen muchos órganos que deben estar afinados, en orden y limpios para que hagan una cómoda melodía de nuestra salud en la vida. 

Este órgano virtual se trata de un esferoide fabricado a partir de células hepáticas humanas, y permite analizar de forma simultánea los riesgos químicos presentes en los alimentos que consumimos. Ahora y quizá desde hace rato no son tan orgánicos cómo esperábamos, sino tienen su dosis de químicos para preservarlos, darles un aspecto y sabor atractivo, porque lo que sea que comamos no entra primero por la boca sino por los ojos, que son los órganos que determinan si la oferta gastronómica será o no será consumida. Hay que cuidar el hígado pero ahora con una opción notable. ¿No les parece?