lunes, mayo 18

3×3 por Benjamín Fernández Bogado. Viernes 20 de Febrero

UNA FISCALIA QUE HACE DAÑO
La cuestionada labor de la Fiscalía desde que cambió
descontento en su relación para con la sociedad, sigue generando más
críticas, más asombros y fundamentalmente más decepción. El hecho de que un juez se
rechazara la imputación que han hecho tres fiscales en contra de Arnoldo Weins, exministro
de Obras Públicas y Comunicaciones durante el gobierno de Abdo por el caso Metrobús es
sólo un elemento más que suma a las desacertadas gestiones del Ministerio Público,
convertido en un brazo político desde siempre y nada interesado en defender los intereses
de la sociedad en su conjunto.
Y con cuestionadas figuras, como el caso del fiscal Cantero el mismo, a quien en una
comunicación vía chat el abogado de Cartes de apellido Ovelar dijo muy claramente que sus
valores rondaban los 50 millones de guaraníes. «Cantero canta 50», había dicho en aquella
oportunidad y varios otros hechos más que uno se pregunta cómo Cantero puede seguir
siendo fiscal con todas esa tanda de hechos que son delictuosos en la gestión de un fiscal y
que no han tenido la sanción del jurado de enjuiciamiento, también altamente politizado. El
Ministerio Público viene siendo degradado desde casi su creación, reitero después de la
constitución del 92, no ha habido ni valentía, ni coraje, ni apego a la justicia, sino brazo
perseguidor de quien se encuentre en el poder político de turno que lo pueda manejar a su
gusto y antojo.
El Ministerio Público o la Fiscalía necesita una profunda renovación y revolución.
NI A LOS NUESTROS GARANTIZAMOS NADA
Las cuestiones que tienen que ver con la energía eléctrica
debería ser sujetas de una atención muy especial por parte de todo un país como el nuestro.
Mientras el presidente de la república sigue ofreciendo energía barata para las
criptomonedas y también los centros de datos que utilizan una gran cantidad de energía,
aquí tenemos severos problemas de distribución en las casas. Debemos poner como
prioritario que la energía eléctrica sea de buena calidad, constante, permanente y barata
para cada uno de los hogares paraguayos. Posteriormente viene todo lo demás.
Hemos perdido una gran cantidad de tiempo para desarrollar un sistema que debería rondar
la perfección. Con todos los ingresos que supuso el haber tenido que disponer de la energía
que no consumíamos de Itaipú y de Yacyretá, entregados a precio de generación a nuestros
socios condóminos. Con ese dinero, a un precio realmente justo, tendría el Paraguay que
haber logrado un desarrollo enorme con un fondo de inversión como el que crearon los
noruegos cuando descubrieron petróleo en 1960 o como hacen los cataríes.
Paraguay tendría que tener un fondo de inversión cuyos intereses tendrían que estar
apalancando nuestro desarrollo y nuestra prosperidad y por qué no haber desarrollado el
mejor sistema de distribución eléctrica de todo el continente. No hemos hecho la tarea y
ahora estamos pidiendo por un lado que vengan inversores que usen más energía, mientras
no podemos garantizar energía de calidad y de rendimiento continuo en los hogares de los
paraguayos, que se quejan por los permanentes cortes y los daños a los electrodomésticos y
a la economía en general. Es hora de cambiar.

TAMBOER5ES DE GUERRA EN TIEMPOS DE PROCLAMAR LA PAZ

El Consejo de la Paz comenzó a reunirse en forma
oficial en Washington con unos pocos líderes políticos de cuestionable trayectoria.
Evidentemente no tiene muy claro qué es lo que pretende Trump con este consejo, en
donde entre otras cosas terminó piropeando al presidente paraguayo de una manera
bastante sospechosa.
Pero lo que realmente queda detrás de este proyecto es el fin de Naciones Unidas, aunque
no lo digan de manera clara. La otra cuestión es cómo continuará esto con un presidente
que no se sabe si continuará aún en el poder incluso este año, y en el caso de que termine
su mandato tendrá una duración de tres. Qué será después del Consejo de Paz, cómo se
utilizarán los recursos para la reconstrucción de Gaza, qué es lo que pretende realizar en ese
territorio donde viven 2 millones de palestinos y 70.000 muertos en ataques de las fuerzas
militares israelitas.
Muy lejos de cualquier posibilidad de encontrar una salida a un territorio devastado y a un
mundo en el que permanentemente se amenaza con invasiones y con movilizaciones
militares como las que hace ahora Estados Unidos contra Irán. No vivimos tiempos que sean
realmente dados a la paz. Al contrario, el tono que se plantea es de una conflagración
constante y permanente.
Esto de crear un Consejo para la Paz, integrado entre otros con el presidente de Bielorrusia,
un dictador cercano a Putin y otros impresentables, evidentemente no es el camino. Lo que
hay que fortalecer es el multilateralismo y que las soluciones vengan de nivel global para el
mundo en general.