Yuval Noah Harari es un historiador, filósofo y autor de los bestsellers Sapiens hoy día autor de varios libros como: “De animales a dioses”, “Homo Deus: Breve historia del mañana” y “21 lecciones para el siglo XXI”. En estos textos y con el uso de referencias históricas describe nuestro presente y el hipotético futuro que tendríamos si no despertamos y somos conscientes de cómo vivimos nuestro hoy. Ahora por lo que sugiere la IA, advierte y reflexiona que;
«Nos harán pensar que nuestro amigo robótico tiene conciencia», esto puede hacer que demos acceso a espacios y datos personales a herramientas que nos deben servir y no servirse de nosotros.
El historiador israelí quiso advertir sobre los complejos debates filosóficos a los que puede dar pie el avance de la inteligencia artificial. Sobre todo para tener cuidado el porqué, cómo y para qué usemos la herramienta que existe para hacer tareas con la inteligencia que tenemos en nuestra mente, que no es artificial sino real, natural y auténtica y que tiene frente a sí a una alternativa que nos puede servir o no si la usamos con atención y precaución.
Aprender a usarla
Detrás de cualquier herramienta existen o existieron personas y frente a las mismas estamos otros seres humanos que de acuerdo a nuestra formación, intenciones y valores haríamos funcionar bien algoritmos diseñados para cumplir funciones específicas que nos sean útiles o sirvan para otras personas que queramos ayudar, servir o asistir.
Para todo un experto en la materia como Yuval Noah Harari, la parte que más debería preocupar del desarrollo de la IA es aquella que más acerca a lo no humano a características propias del ser humano, como su capacidad de impostar sentimientos: “Incluso si la IA no tiene sentimientos, ni conciencia, ni sensibilidad alguna, se vuelve muy buena fingiendo tener sentimientos”, mencionaba en un primer momento siguiendo la línea de otros expertos.
Este aviso puede ser útil para entender hasta dónde podría llegar el diseño y construcción inconsciente de herramientas que tengan IA. Hasta donde y cuanto confiar o creer en ella que a su vez depende de la capacidad intelectual de cada usuario, las habilidades y funciones que conozcamos y manejemos y que al no tener ya sea una buena conducción del idioma utilizado por la herramienta o entender el cómo se hicieron algunas codificaciones informáticas y que nos pueden perjudicar o no de acuerdo al cómo para que las usemos.
Debemos aprender a usar la inteligencia artificial.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
