Es un título difícil de conectar porque uno se pregunta cómo se relaciona el clima con los caminos que usemos para llegar a un sitio. Ahora las carreteras de abastecimiento de las comunidades indígenas de Canadá se ven amenazadas por la crisis climática. Dicen que “el hielo no se congela como debería”, mientras el frío resulta algo incómodo para países sudamericanos o cualquier lugar del mundo, en algunos lugares representa una oportunidad para tener plataformas que sirvan para mover a personas o insumos de un lugar a otro. Para quienes vivimos en lugares calurosos o templados tenemos vías de asfalto, cemento, empedrado o solo de tierra aue están amenazadas de desaparecer o destruirse si no cuentan medidas de seguridad para que no les afecten intensas lluvias o el excesivo peso de algunos vehículos que están hechos para funcionar bien para los terrenos que deban transitar.
Ahora las cosas empiezan a cambiar en varios lugares del planeta, donde algunos usan vestimenta ligera y otros nos empezamos a abrigar para que las bajas temperaturas no incomoden y causen problemas en nuestro organismo que mediante herramientas creadas por el ser humano pueden seguir funcionando para trabajar, relacionarnos, enseñar o aprender mientras existan los espacios y posibilidades oportunas para ejercer esas tareas que sirven de mucho para el presente y futuro de cualquiera que pretenda seguir con vida sin complicaciones. Esas condiciones son las que parecen prevalecer para algunos en este planeta donde existen ,mutaciones constantes a las que se les suma el conocido “cambio climático” aue se refiere a una variación significativa en los componentes del clima cuando se comparan períodos prolongados, pudiendo ser décadas o más tiempo donde existe mucho calor o frío.
Tiempo de grandes cambios
El norte de Ontario está viendo una «ventana de tiempo más corta» solo en rutas terrestres para entregas vitales a las Primeras Naciones remotas, que son diversas comunidades indígenas que habitan en áreas alejadas de centros urbanos que ahora mientras el frío e invierno van haciéndose una realidad en sudamérica, más arriba el calor es lo que hace compañía a quién va saliendo de su intenso invierno. Todo tiene sus lados negativos y positivos que son identificados y utilizados por quién le toque vivir este clima que para nosotros es una oportunidad para beber nuestro mate, cocido y alimentarnos con lo que provea calorías suficientes para tener una buena temperatura dentro nuestro.
Paraguay es uno de los lugares que debe ser bien atendido y cuidado cómo el que se encuentra fuera del mismo donde existan nuestra familia, amigos y otros seres vivos que están vulnerables a bajas o altas temperaturas, virus o enfermedades que forman parte de este “cambio climático”. Una realidad que es sentida y vista en otros países cómo Brasil donde intensas lluvias han inundado ciudades y traído perjuicios a vías utilizadas para transportar a personas o insumos en lugares donde se han superado los 130 milímetros en pocas horas. Se identificó una franja que se extiende desde el norte de Amapá hasta el suroeste de Rio Grande do Sul, pasando por 21 estados y el Distrito Federal, tiene pronosticados altos volúmenes de lluvia y vientos intensos, que traerían consigo inundaciones severas que puede servir para prepararse a precipitaciones que normalmente también aparecen por aquí en esta estación y que ya ha tenido impacto en el Chaco con comunidades aisladas.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
