sábado, mayo 23

Ciudadanos solitarios / Félix Martín Giménez Barrios

En los grandes centros urbanos, cualquiera puede notar la cantidad de movimientos
sea de día o de noche, gentes y vehículos yendo de un lado a otro, preocupados o sin
preocupaciones. La vida se siente a cada momento aparentemente al estar rodeado
de personas que cuentan con sus propias historias. Sabiendo ese dato, de un tiempo
para otro, existe un fenómeno que va contra la lógica de la vida urbana, la soledad.

En algún momento, todos nos hemos sentido solos y vacíos, rodeados de personas
que por más de que te estén prestando atención, no se siente como si de verdad
existiese un lazo verdadero hacia ellas. Esa sensación de aislamiento puede y suele
ser más intensa en las ciudades, donde todo se vive de forma rápida. Esto causa que
muchos ciudadanos se sientan como espectadores que no viven, solo existen.

Resulta imposible no pensar, ¿por qué sucede todo esto? ¿Por qué pese a contar con
demasiadas opciones de experiencias para vivir y disfrutar, solemos sentir soledad en
una gran ciudad? La respuesta más rápida a este conflicto es la propia cultura urbana
que resulta muy materialista y superficial. Cada día somos bombardeados con
mensajes de que debemos ser independientes, autosuficientes o de lo contrario, no
seremos felices.

Muchos de estos mensajes que, por lo general, circulan en entornos urbanos y no solo
en los medios de comunicación, tóxicamente nos escupen ideas de que debemos
poseer esto y aquello o no obtendremos tal resultado, que debemos adquirir cierto
producto o servicio o nadie nos deseará en su vida. Resulta que muchas personas
siguen lo subliminal, y al obtener lo que esas publicidades ofrecen, tras cierto tiempo,
todo sigue igual, dejándolos con la interrogante de, ¿y ahora qué?

Entonces, ¿qué podemos hacer para luchar contra la sensación de soledad en la
ciudad? Considero que, primero que nada, tendríamos que replantearnos nuestra
relación con la tecnología. No podemos negar que las redes sociales puedan ser
herramientas útiles para los negocios o conectar con los demás, pero tendríamos que
buscar como hacer lazos que unan en la vida real y no solo de forma online.

Luego simplemente queda el paso de justamente, salir de las ciudades cada tanto y
reconectar de nuevo con la naturaleza, con gente nueva o familiares, una buena
opción son los campamentos del interior del país. La soledad en las ciudades no
debería ser un misterio, pero tampoco es algo que, por el bien de la salud mental deba
ser normalizado. Hay que recordar que solo hasta cierto punto es mejor estar solo que
mal acompañado.