miércoles, mayo 13

Envejecer con dignidad

El envejecer es el dicho de una persona o de una cosa lleva a una conclusión simple ya que es habitual que no estemos listos para esta etapa de nuestras vidas cómo seres humanos por lo difícil que supone entender que no podamos ver, escuchar caminar, correr, saltar, recordar o hacer lo que hacíamos en nuestra juventud. 

Ese tiempo  pasado al que desafortunadamente no volveremos o no experimentaremos otra vez. Por lo que lo único que tenemos en nuestro hoy y ahora cómo me decía un amigo mayor de edad es prepararnos para envejecer sin drama habituandonos a comer sano, hacer actividades físicas, socializar, leer, pintar, cantar y lo que no suponga necesariamente mucho esfuerzo físico o mental para evitar accidentes inoportunos. Todos algún día seremos mayores de edad y no queremos depender de nada o nadie para existir libres, sin molestias o riesgos a nuestra salud y vida para lograr prevalecer en nuestros futuros.

Existen 4 señales inesperadas de que estás envejeciendo, entre estas se encuentran que:

  • Su voz puede cambiar: A medida que los adultos envejecen, las cuerdas vocales suelen volverse más delgadas y menos flexibles, y es posible que no se cierren con la misma firmeza, dijo Ted Mau, director del centro de la voz del UT Southwestern Medical Center. Como resultado, tu voz puede volverse más débil o más áspera.

  • Te vas a encoger (y seguirás encogiendo): La mayoría de las personas pierden estatura con la edad a partir de los 40 años. Pero las investigaciones demuestran que los hombres y las mujeres pierden estatura de forma diferente: a los 70 años, los hombres pierden un promedio de 2.5 centímetros, mientras que las mujeres se acercan a los cinco centímetros.

  •  Sus migrañas pueden disminuir: Las mujeres tienen de dos a tres veces más probabilidades que los hombres de sufrir migrañas, y sus crisis son más frecuentes y duran más tiempo. Pero hay buenas noticias: las migrañas pueden disminuir tras la menopausia entre los 45 y 55 años. Es el momento de la vida de una mujer en el que sus periodos (menstruación) cesan y esto tiene efectos psicológicos importantes en la mujer. Que cómo todo ser vivo en el planeta también envejece y se encuentra vulnerable a cualquier enfermedad o accidentes cómo el hombre.

Prepararse para los cambios 

Uno no siempre debe creerse el “superhombre”, aunque alguna vez nos hayamos sentido así, algún día en el futuro nos doleran las rodillas, olvidaremos datos importantes de nuestra vida o tendremos molestias en los órganos internos que no creíamos, más con el tiempo y la carencia de buenos hábitos, todos estamos condenados a una vejez incomoda estética cómo orgánicamente. Mi abuela con más de 90 años suele repetir; “viejos son los trapos” refiriéndose a que solo las cosas a nuestro alrededor se ponen viejas, el “homo sapiens” puede sentirse cómo quiera de acuerdo a lo que y como piense. Cómo decía un terapeuta ayer; “Iñaki el dolor y sacrificio está en tu cabeza”; “sufris y te esfuerzas de acuerdo a lo que pienses”.

Algo difícil de evaluar porque no tenemos la capacidad de leer mentes ajenas o introducir en ellas la motivación y estímulo necesarios para que hagan algo no se sientan impotentes, inútiles o incómodos en su cuerpo. Algo que comparten cómo el resto del mundo que no debemos ignorar su existencia. Sino integrarlos a círculos sociales y dedicarles unos minutos de nuestro tiempo al “mayor de edad” que quizá tenga problemas para relacionarse, moverse o reaccionar cómo lo hacía antes, más siempre contará con la riqueza que solo tienen las personas mayores de edad; la experiencia; la mejor escuela del ser humano mayor de edad que también debe estar despierto y con ganas de seguir viendo, escuchando y compartir sus experiencias y puntos de vista acerca de las cosas que ocurren ahora. Es cuestión de vivirlo de la mejor manera posible.