Necesitamos Héroes
Yo tenía nueve años y la energía de cuatro a cinco bombas atómicas. A unas cuadras de mi casa se ubicaba un tradicional club de Basketball. No recuerdo cuánto tardé en descubrir que no había nacido con motricidad fina ni gruesa, por lo cual abandoné ese deporte milimétricamente preciso. Pero seguí siendo fan desde las gradas y desde la pantalla, fascinado por la belleza y complejidad del mismo. La muerte de Kobe Bryant, junto con otras personas un día domingo por la mañana en un accidente aéreo, pudieron pasar desapercibidas en ésta y otras partes del mundo. Pero no fue así. Todos los años mueren personas que han sido destacadas en sus oficios, pero no todos generan el efecto emocional que generó esta tragedia. Quiero creer que se debe a lo que era Kobe fuera de la cancha y no solamente de...