La Fiscalía halló nueve falsos lingotes hechos con jabones, mientras investiga un doble homicidio vinculado a una presunta estafa.
La investigación por el asesinato de dos compradores de oro en Itapúa sumó un nuevo elemento: la Fiscalía encontró nueve falsos lingotes, elaborados aparentemente con jabones y una piedra, durante un allanamiento. El fiscal Néstor Alonso sostiene que los objetos eran utilizados para simular oro y captar compradores mediante ofertas difundidas en Instagram.
¿Qué encontró la Fiscalía durante el allanamiento?
Durante el allanamiento realizado en la vivienda de los ciudadanos españoles detenidos por el caso, los investigadores encontraron objetos que aparentaban ser lingotes de oro, pero que finalmente resultaron ser elementos sin valor equivalente al metal precioso.
El fiscal Néstor Alonso, encargado de la investigación, explicó que detrás de la vivienda fueron encontrados nueve panes envueltos en papel aluminio de color dorado. Según su descripción, se trataba de jabones y una piedra, preparados de manera que pudieran simular lingotes.
“Detrás de esa casa encontramos panes de jabones envueltos con papel aluminio con color oro”, señaló Alonso al explicar uno de los principales hallazgos realizados durante el procedimiento.
El descubrimiento adquiere relevancia dentro de la investigación porque, según la hipótesis fiscal, esos objetos no eran simples elementos encontrados en la vivienda, sino que formarían parte de una modalidad utilizada para simular operaciones de compraventa de oro.
¿Cómo habría funcionado la presunta estafa con los falsos lingotes?
De acuerdo con la Fiscalía, uno de los sospechosos habría utilizado los supuestos lingotes para generar confianza entre potenciales compradores. El fiscal Alonso indicó que las ofertas eran difundidas a través de Instagram, desde donde se contactaba con personas interesadas en adquirir el metal.
La hipótesis investigativa apunta a que los compradores eran atraídos mediante la posibilidad de concretar operaciones de compra de oro y posteriormente eran trasladados hasta un lugar determinado para recibir la supuesta mercadería.
“Era lo que parecía ser lingotes de oro”, explicó el fiscal, quien sostuvo que el ciudadano español ofrecía estos elementos a través de redes sociales y que, posteriormente, se habría producido el engaño a los compradores.
El hallazgo de los nueve objetos será incorporado como elemento de la investigación para determinar cómo se estructuraban las operaciones, quiénes participaban y cuál era el destino del dinero entregado por las víctimas.
¿Qué relación tiene el hallazgo con el asesinato de dos compradores?
La principal línea investigativa vincula el presunto esquema de venta de oro con el asesinato de Justo Pastor Garcete Cano y Arsenio Erico Cano González, ambos oriundos de Juan E. O’Leary, Alto Paraná.
Los dos hombres fueron asesinados a balazos luego de trasladarse hasta el lugar donde supuestamente concretarían una operación de compra de oro. Según el relato proporcionado por el fiscal Alonso, las víctimas habían tenido contacto previo con uno de los sospechosos.
El fiscal explicó que ambos compradores llegaron desde O’Leary tras ser contactados por el ciudadano español. Primero se encontraron con él y, al día siguiente, abordaron un vehículo para trasladarse hasta el barrio Santa María, donde finalmente ocurrió el ataque.
La secuencia del traslado constituye uno de los puntos centrales de la investigación, debido a que permite reconstruir los momentos previos al doble homicidio y establecer qué ocurrió con el dinero y el supuesto oro que debía ser entregado.
¿Cuándo se habría producido el intercambio de dinero?
Según la reconstrucción preliminar presentada por el fiscal, el intercambio de dinero se produjo durante el traslado de las víctimas, antes de llegar al sitio donde supuestamente recibirían el oro.
Alonso aclaró que en ese momento no se entregó el metal, debido a que los compradores presuntamente recibirían la mercadería una vez que llegaran al lugar acordado.
“Dentro de ese transcurso hicieron el intercambio de dinero, no el oro, porque supuestamente se iba a entregar en el lugar”, explicó el agente fiscal.
Este punto será determinante para establecer la secuencia del crimen y determinar si el dinero entregado por las víctimas constituye parte del móvil del ataque. También deberá establecerse qué participación tuvo cada uno de los detenidos y si existía una estructura organizada para captar compradores, concretar los traslados y ejecutar los hechos posteriores.
¿Quiénes están detenidos por el caso de los falsos lingotes?
En el marco de la investigación se encuentran detenidas cinco personas, entre ellas dos ciudadanos españoles y tres ciudadanos bolivianos.
Los españoles detenidos son Fernando Barrionuevo Urbaneja y su hijo Aitor Barrionuevo Guirao. También fueron detenidos Luis Andrés Uriarte Gutiérrez, Scheila Liz Magno Mosay y Beihit Eugenia Gutiérrez Piza, estos últimos de nacionalidad boliviana.
La Fiscalía deberá determinar el nivel de participación que habría tenido cada uno dentro de la operación investigada. La sola condición de detenido no implica responsabilidad penal, por lo que las eventuales imputaciones y posteriores decisiones judiciales deberán establecerse conforme avance la investigación.
El caso combina elementos de una presunta estafa vinculada a la comercialización de oro, un doble homicidio y la utilización de objetos preparados para aparentar ser metales preciosos. La evidencia incautada permitirá a los investigadores contrastar la versión de los sospechosos con la reconstrucción realizada a partir de testimonios, registros y otros elementos obtenidos durante los procedimientos.
¿Qué falta esclarecer en la investigación?
El hallazgo de los nueve falsos lingotes aporta una pieza relevante para reconstruir el mecanismo que, según la Fiscalía, habría permitido captar a compradores interesados en adquirir oro. Sin embargo, todavía resta determinar si esos objetos fueron utilizados directamente en otras operaciones y cuántas personas pudieron haber sido víctimas del supuesto esquema.
También será necesario establecer con precisión cómo se produjo el contacto con las víctimas, qué monto de dinero entregaron, quién coordinó el traslado y qué ocurrió inmediatamente después del intercambio.
La investigación deberá además determinar la participación individual de los cinco detenidos y establecer si existía una organización con funciones diferenciadas. Para ello, la Fiscalía deberá cruzar los elementos incautados durante los allanamientos con comunicaciones, movimientos financieros, testimonios y otros registros que permitan reconstruir las operaciones.
El caso expone, además, los riesgos asociados a operaciones de compraventa de metales preciosos realizadas fuera de mecanismos formales de verificación. En una investigación penal, la trazabilidad del dinero y la autenticidad del producto ofrecido son elementos centrales para determinar cómo se produjo el presunto engaño.
¿Qué revelan los falsos lingotes sobre el caso?
Los objetos encontrados detrás de la vivienda —jabones y una piedra recubiertos para aparentar lingotes— constituyen uno de los elementos más concretos obtenidos hasta ahora por los investigadores sobre la presunta modalidad utilizada para engañar a compradores.
La Fiscalía sostiene que estos objetos eran presentados como oro dentro de operaciones coordinadas a partir de contactos realizados por redes sociales. En paralelo, investiga cómo una operación que comenzó como una supuesta compraventa terminó con dos personas asesinadas a balazos.
El desafío para el Ministerio Público será ahora conectar cada elemento de la evidencia con la secuencia completa de los hechos y determinar las responsabilidades individuales. La investigación deberá establecer si los falsos lingotes fueron parte de una modalidad recurrente y cuál fue exactamente su relación con el doble homicidio ocurrido en Itapúa.
Periodista Senior