martes, agosto 11

3×3 Martes 11 de Agosto del 2025 por Benjamín Fernández Bogado

LA FISCALIA TIENE MIEDO

Las investigaciones en torno al asesinato del fiscal Pechí en Colombia han terminado siendo resueltas en ese país. Sin embargo, el exfiscal general de esa nación dijo que la orden salió del Paraguay.

Lo que la fiscalía paraguaya no ha podido hacer hasta ahora es definir quién fue el que mandó matar a Peccí desde nuestro país. Hay distintas versiones en torno al tema. Algunos que ya hablaron del mismo terminaron siendo muertos en una prisión colombiana.

Otros afirman que se encuentra detrás del mismo el narcotraficante detenido en Estados Unidos, Marsset. Y hay otros muchos que dicen que entre los que ordenaron se encuentra alguien que está detenido en nuestro país. Todas estas son versiones que la fiscalía tendría que haber tomado interés y por sobre todo compromiso de dilucidar quién fue el autor moral de este crimen alevoso cometido en contra de una autoridad fiscal paraguaya que investigaba casos de narcotráfico y de crimen organizado.

No hacerlo es también proyectar miedo, incapacidad, complicidad, negligencia y otros adjetivos más que puedan agregarse a esta situación en la que la propia familia de Pechí tiene que sacar cada cierto tiempo un comunicado para recordarle en este caso al fiscal Emiliano Rolón que no está haciendo lo que debiera y que no está teniendo la diligencia debida para saber quién fue el que ordenó matar a Pechí. Con esto también se envía una poderosa señal hacia la sociedad en su conjunto. Si no pueden proteger ni defender a uno de los suyos, ¿qué protegerán a nosotros? Es la conclusión.

CORRUPCIÓN ANTES Y DESPUÉS DE LAS LICITACIONES

. La ministra de Obras Públicas estuvo en la Cámara de Senadores para explicar acerca de licitaciones en donde siempre termina ganando aquel que cuesta mucho más caro y eso pasa en prácticamente en todas las licitaciones en nuestro país. Un ex titular del IPS dijo que inclusive dentro de la propia institución, médicos se encargaban de recetar medicamentos que no eran necesarios a un mismo grupo de personas que no podía estar enferma de la misma dolencia al mismo tiempo.

Todo esto nos demuestra que el sistema de contrataciones del Estado que suma más de cuatro mil millones de dólares anuales tiene que ser completamente revertido. Tiene que existir la ayuda incluso de las nuevas tecnologías, de la tecnología de la inteligencia artificial que pueda detectar situaciones que posteriormente significan una gran erogación de recursos al erario público paraguayo con un alto costo, incluso en términos de vidas humanas. No cuesta mucho organizar las compras y las contrataciones de bienes y servicios si no se tuviera la corrupción en la mente, si no se estuviera montando todo para dar las apariencias de legalidad cuando en realidad lo que se busca es golpear duramente el bolsillo de la gente que pagando con sus impuestos tiene que honrar las deudas de cada gobierno.

SUBEN LOS PRECIOS DE LOS COMBUSTIBLES Y NO HAY OPCIONES

 La situación en el mundo es bastante complicada no solamente por las cuestiones económicas con el cierre del estrecho de Ormuz, sino que ahora con la incapacidad de lograr un acuerdo entre Estados Unidos e Irán el precio de los combustibles irá para arriba. Aquellos que creen que eso queda muy lejos y que no nos va a impactar y que no tiene ningún impacto sobre nosotros están muy equivocados.

Hay exportaciones de carne de Paraguay hacia esos territorios ubicados en la zona del Golfo que no están llegando debido al nivel de conflictividad que se da en la región y si miramos también los indicadores del combustible en nuestro país han venido incrementándose de manera constante y permanente incluso simplemente con la amenaza de que el conflicto continúe. La situación no parece terminar a corto plazo y el Paraguay tendría que acelerar la búsqueda de combustibles alternativos, cosa que no es ciertamente una de nuestras virtudes, la planificación y el adelantarnos a los hechos. Ahí está el tema del fenómeno del niño que recién ahora comienza a movilizar.

La preocupación de los sectores públicos nacionales para algo que podría ser dicen algunos, una inundación peor que la que recordamos de 1983. Hay que apresurarse para buscar opciones y alternativas especialmente cuando vemos las consecuencias del cambio climático a nivel global.