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EL CANDIDATO
jueves, mayo 6, 2021
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Asunción

Carnicería de políticos
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La “operación Lava jato” impulsada por la justicia brasileña –y que ha llamado a declarar al ex presidente Horacio Cartes- está dejando un tendal de políticos maltrechos en prácticamente toda Sudamérica.

En Brasil se cargó a tres ex presidentes y 48 legisladores federales y estaduales. Lula Da Silva, Dilma Rouseff y Michel Temer fueron zarandeados de una u otra forma por los jueces, llevándose la peor parte Lula que purga 12 años de cárcel, ahora con prisión domiciliaria. Los diputados y senadores debieron desfilar por los tribunales bajo la acusación de recibir propinas, algunas de varios millones de dólares, para dar paso o bloquear determinadas iniciativas.

En Perú las cosas son peores. Los largos tentáculos de la corrupción tomaron allí la forma de Odebrecht, el gigante de la construcción que repartió sólo en 2016 casi US$ 800 millones en coimas en varios países sudamericanos. El reparto peruano fue tan masivo que envolvió a los ex presidentes Alejandro Toledo, Pedro Pablo Kuczinsky y Ollanta Humala, provocando además el suicidio de un cuarto, Alan García. También se llevó puestos a seis ministros de Justicia, 122 legisladores y un sinnúmero de otros jerarcas de Gobierno.

En Ecuador, la lluvia de dólares empapó a altos jerarcas de varios gobiernos. Se habla de por lo menos US$ 300 millones. Pero hasta el momento la justicia ecuatoriana no da señales de abrir causa alguna. Todo se reduce a la acumulación de expedientes en el tribunal de Curitiba.

Chile tampoco se salva del riguroso Lava jato. Según reveló el diario Folha de Sao Paulo, la ex presidenta Michelle Bachelet recibió de la empresa Odebrecht un fondo de campaña de US$ 140.000 cuando pujaba por la presidencia en 2013. El aporte se habría hecho a pedido de Lula. Otra docena de políticos y empresarios llegaron a instancia de sentencia pero la mayoría zafó con ligeras condenas.

En Argentina, el caso nunca avanzó, pero comprometía al ex ministro kirchnerista Julio de Vido, preso en una causa local por corrupción. En Colombia el caso Odebrecht acumula 96 imputados y sobre Venezuela sólo hay suposiciones dada la rígida censura de prensa que oprime a ese país. Nunca tantos fueron corrompidos por tan pocos.
Odebrecht y OAS lo hicieron.

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