Hace poco me tocó hablar con una amiga mayor de edad, le pregunté si estaba incomoda con ir envejeciendo a lo que me respondió, “¿Iñaki decime de alguién que esté feliz por ser viejo?”. así me dejó en posición adelantada u “offside” cómo se conoce en el fútbol la infracción por encontrarse adelantado en el área del contrario, deporte en el que rápidamente notamos la calidad de trabajo de los jugadores no solo por su preparación o experiencia sino también por los años de vida que tengan encima. Eso a su vez es un aviso para ir pensando en dejar de chutar, correr y saltar porque no sería una condición que sea útil a las intenciones del equipo.
Debemos entender que la vejez es algo natural en la vida de cualquiera cómo la infancia y juventud. Y aunque hayamos vivido momentos cómodos en cualquier periodo de nuestras vidas debemos entender que no se puede volver el tiempo atrás o existir solo para el presente sino vivir preparándonos para lo que se viene teniendo en cuenta lo importante que significa prever dilemas.
Existen muchos consejos para tener en cuenta en relación a nuestra alimentación y tareas físicas, mentales y cuidados que deben existir en nuestras vidas para arribar a la vejez en lo posible sin drama alguno. Algo que parece extraño pero que también existe entre las recomendaciones extrañas para envejecer sin drama está el consumo del café. Extrañas porque el consumo excesivo de café puede generar varios efectos negativos, como problemas digestivos, aumento de la ansiedad, el insomnio, y problemas cardiovasculares.
En un nuevo estudio en el que participaron más de 47.000 mujeres se ha encontrado vínculos entre el consumo de café y vivir bien más años. La mayoría de las personas que beben café aprecian la rápida recarga de energía que proporciona. Un nuevo estudio presentado en en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Nutrición afirma que el café puede ofrecer un beneficio a mucho más largo plazo: envejecer saludablemente. Por eso cabe mencionar los beneficios de esta popular bebida, que son varios; por ejemplo la estimulación mental, el aumento de la energía, y la protección contra ciertas enfermedades.
Contra toda tésis
En el estudio los investigadores siguieron a más de 47.000 enfermeras durante varias décadas a partir de 1970. Cada pocos años, las mujeres respondieron a preguntas detalladas sobre su dieta, incluida la cantidad de café, té y refrescos de cola (como Coca-Cola o Pepsi) que solían tomar. A continuación, los científicos analizaron cuántas de las mujeres seguían vivas y cumplían su definición de “envejecimiento saludable” en 2016. Algo más de 3700 mujeres cumplían esos criterios: tenían 70 años o más; declararon gozar de buena salud física y mental, sin deterioro cognitivo ni problemas de memoria, y no padecían alguna de estas 11 enfermedades crónicas, como cáncer, diabetes de tipo 2, cardiopatías, insuficiencia renal, enfermedad de Parkinson y esclerosis múltiple.
No soy de la generación silenciosa (1928 y 1945), boomer (1946 y 1964) o X (1965 y 1980) pero no niego que me gusta el saber del café acompañado de algo rico para morder, tampoco soy tan joven, más tengo algunos impedimentos para mover mi cuerpo adecuadamente que naturalmente demanda atención ahora y siempre para evitar complicaciones, que ya es un criterio importante para tener en cuenta lo que y cuanto coma, beba y haga, se podría decir que el accidente que sufrí y el terminar con vida más el tiempo de recuperación que superan los diez años.
La investigación halló una correlación entre la cantidad de cafeína que solían tomar las mujeres (que procedía sobre todo del café) cuando tenían entre 45 y 60 años y su probabilidad de envejecer saludablemente. Tras ajustar otros factores que podrían afectar al envejecimiento, como la dieta general, cuánto ejercicio hacían y si fumaban, las que consumían más cafeína (equivalente a casi siete tazas de café de ocho onzas, o 236 mililitros, al día) tenían probabilidades de envejecer de forma saludable. Un 13 por ciento superiores a las que consumían menos cafeína (equivalente a menos de una taza al día). Por lo que sí es una persona mayor de edad y desea seguir con vida sin tantos dilemas una taza de café no se le puede negar y aunque sea palatable o agradable para su paladar no está bien abusar de nada nunca. Esa es la clave.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
