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Editorial

Avances digitales

Sorprendentes efectos colaterales de la pandemia

Fuerza es reconocer que al leer la noticia de que las actividades teatrales podían reanudarse pero sin público, la pregunta inmediata era inevitable: ¿Y para quiénes van a actuar los elencos? Se entiende que el futbol se juegue sin hinchas porque se lo transmite por TV, hay un fixture que cumplir y compromisos comerciales que honrar. Pero, ¿y el teatro?

La respuesta ya estaba dada. Con la aparición de la plataforma Teatrix, se podrá asistir online a obras de teatro de los más variados géneros e interpretadas por elencos de países de habla castellana. La colonia artística nacional ya se está anotando en esta nueva era de los espectáculos emitidos en alta definición y sonido de calidad total. Sorteando los rigurosos protocolos impuestos por las autoridades sanitarias, artistas y público se conectan de manera segura con algunas ventajas adicionales.

Una suscripción garantiza al espectador acceso irrestricto a las obras sin importar el horario ni el día ni otras condiciones exógenas que desanimen a trasladarse a una sala teatral. Y por otra parte, todo el universo que se mueve alrededor de una puesta en escena tiene garantizado un ingreso mínimo todo el año.

Esta modalidad ya se extiende a otras áreas del show business. La misma plataforma teatral tendrá online conciertos de grandes cantantes, bandas de todos los estilos y también comedias musicales, con lo que el menú va cobrando una variedad sorprendente.

Otra plataforma que está ganando rápidamente adeptos es Zoom, una herramienta extraordinariamente útil para concertar citas de trabajo, compartiendo experiencias y generando un tráfico de documentos, videos, animaciones y conferencias prácticamente sin limites de formato.

El ejemplo más cercano lo muestra a diario el Congreso nacional, cuyas cámaras han adoptado el formato de sesión plenaria digital, a veces en forma total o combinándola con la presencia de los legisladores en sus curules.

Los congresos de Chile y Argentina siguen el mismo camino mientras en Alemania, lo que ellos llaman la “digitalización de la política” camina con más lentitud y remilgos. En EE.UU. la digitalización de las sesiones en Capitol Hill parece estar aún lejana. Pero en un país cuyo presidente desprecia el barbijo y combate el COVID19 con buches de lavandina, el formato digital en la política parece no haber llegado.

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Ya no se puede esperar

Equipo Periodistico
Escrito por

Equipo de Periodistas del Diario El Independiente. Expertos en Historias urbanas. Yeruti Salcedo, Lorena Barreto, Luz González, Jacqueline Torres, Patricia Galeano, Magalí Fleitas, Victor Ortiz, David Chamorro, Mary López, Jhojanni Fiorini, Juan Martínez, Felipe Dominguez, Fabrizio Meza.

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