Ignorancia selectiva / Félix Martín Giménez Barrios
Hay una verdad que puede sonar algo incómoda, pero algunas veces, nuestra
felicidad depende de lo que ignoramos. Nos solemos llenar con datos, noticias y
opiniones cada tanto, creyendo que, mientras información sepamos, estaremos mejor
equipados. No existe mente humana capaz de soportar toda la crudeza de la realidad;
la ignorancia selectiva es entonces una suerte de escudo protector. La felicidad puede
depender de no cruzar ciertas puertas del saber.
Es innegable que hay verdades que, lejos de liberarnos, solo nos encadenan a la
angustia y al estrés. Solo hay que pensar en situaciones como las de algún trabajador
que sabe sobre las malas lenguas que circulan sobre él en su ambiente laboral;
pensemos en esos pacientes que saben cada detalle de alguna enfermedad grave que
los az...









