domingo, mayo 31

ARMARSE DE PACIENCIA

La población mundial actual es de aproximadamente 8.267 millones de personas, con una tasa de crecimiento anual de 0,825% y una urbanización creciente. Un importante número de personas con fortalezas y debilidades específicas

Immanuel Kant fue un filósofo alemán del siglo XVIII, considerado uno de los pensadores más influyentes en la historia de la filosofía occidental. El decía que; “La paciencia es la fortaleza del débil y la impaciencia, la debilidad del fuerte”. Agregaba también que la paciencia no es una virtud pasiva. Tampoco es heroica ni brillante. Es más bien la disciplina silenciosa de no desmoronarse ante cualquier desafío que nos enfrentemos o deseemos superar.

Kant es uno de los pilares de la filosofía moderna. Su pensamiento marcó un «giro copernicano» al proponer que no es el sujeto quien se pliega al objeto para conocerlo, sino que el objeto debe ajustarse a las estructuras mentales del sujeto, para que ambos funcionen bien alrededor de lo que busquemos alcanzar.

En estos tiempos inciertos, de inseguridad mundial y cuando las nuevas generaciones se impacientan si un vídeo se alarga más de un minuto o tardas más de cinco minutos en contestar a un mensaje, se destaca el poner en valor la paciencia

Aprender a ser paciente

La paciencia a menudo se confunde con la pasividad, pero en filosofía y psicología se considera una forma de fortaleza activa, porque;

1. Mejora en la Toma de Decisiones

Cuando somos impacientes, el cerebro opera bajo un sesgo de gratificación inmediata, lo que suele nublar el juicio y nuestra capacidad de elegir bien lo que hagamos o usemos para una acción determinada. 

  1. Es importante para la salud mental y reducción del estrés

La impaciencia activa la respuesta de «lucha o huida», elevando los niveles de cortisol y adrenalina de forma innecesaria y afectando así nuestro sistema nervioso, comportamiento y calidad de nuestro trabajo académico o laboral. 

Por eso es importante saber esperar y evitar  apurarse o precipitarse para impedir accidentes innecesarios que puedan dañar nuestro cuerpo o destrezas que son  vulnerables a desaparecer en un pestañeo, porque en este planeta no existió, existe ni existirá el superhombre. Hoy día muchos buscan llegar a parecerse o superar a ese personaje de ficción. Vivir pacientemente es un reto en estos tiempos pero habria que por lo menos intentartlo.