La semana pasada les comenté acerca de los cuatro pilares de la educación, unos
principios útiles para orientar el aprendizaje de los estudiantes con el objetivo de que
se formen como ciudadanos completos y también para formar a los docentes en
metodologías pedagógicas efectivas. Recordemos que estos pilares fueron
establecidos en el informe Delors de 1996, por parte de la Comisión Internacional
sobre la educación para el siglo XXI. Hoy les contaré sobre el pilar que implica
aprender a conocer.
Verán, aprender a conocer no abarca simplemente la capacidad de acumular datos,
sino que también la habilidad para analizar, comprender y contextualizar esos
conocimientos. Claramente, este pilar nos cuenta acerca de la importancia de
fomentar la curiosidad y el pensamiento crítico. Aun así, muchos sistemas educativos,
especialmente el de nuestro país, suelen poner en primer lugar a la memorización por
sobre la comprensión, lo que limita gravemente el potencial del alumno.
Se preguntarán, ¿cómo podemos cambiar algo de esa realidad? Primero que nada,
hay que entender que algunas veces para conocer algo en su totalidad, hay que
salirnos de lo convencional, ir más allá de los libros e investigar por nuestra cuenta. Un
ejemplo muy claro serían los estudiantes de química que no solo se pasan leyendo y
memorizando formulas para obtener ciertos compuestos, también se arriesgan a
accidentes en los laboratorios al manipular ciertos elementos de la tabla periódica.
Las metodologías activas como el aprendizaje basado en proyectos son clave para
lograr con éxito muchos de los objetivos deseados en el mundo de la educación.
Evidentemente, esto requiere de docentes capacitados y de sistemas educativos que
entiendan que la practica es igual de importante que la teoría, si es que no lo es más
en ciertos aspectos para algunas materias. No obstante, que el sistema abandone la
rigidez curricular es complicado de lograr, especialmente aquí en Paraguay.
En fin, este pilar es interesante porque no solo beneficia al individuo sino también a la
sociedad, lo cual es fundamental para lograr una ciudadanía que sepa como analizar
asuntos y temas complejos, como las brechas salariales o la inflación de la moneda.
Para obtener una sociedad así, primero hay que desarrollar metodologías que
empoderen a los estudiantes como creadores de su propio conocimiento. La
democratización del saber conocer es por lo tanto, una obligación ética.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares

