lunes, junio 29

ANSIEDAD Y FORMAS DE ENCARARLA

La ansiedad es como un sistema de alarma interno que se activa para ayudarnos a reaccionar ante el estrés. Es una respuesta emocional y física natural de nuestro cuerpo ante situaciones que percibimos como una amenaza, peligro o desafío. No pensaba experimentar o vivir con ellas desde que logré ponerme de pie, hablar y hacer las cosas que no pude desde el accidente que sufrí años atrás, más, aunque haya estado recostado por horas y días en las terapias en las que existí, queriendo volver a estar de pie, respirar por la nariz, hablar, tragar mi comida y relacionarme con otras personas sin embargo logré superar la molesta ansiedad y seguir adelante sin accidentarme demasiado. 

La ansiedad suele alimentarse de pensamientos catastróficos que asumimos como verdades absolutas. Por eso es recomendable aplicar las sgtes estrategias;

  • Cuestiona tus pensamientos: No te creas todo lo que piensas. Cuando aparezca un pensamiento de «va a pasar lo peor», pregúntate de forma racional: ¿Qué evidencia real tengo de que esto va a ocurrir? ¿Qué es lo peor que podría pasar y cómo lo resolvería?

  • Distingue entre preocupación útil e inútil:

    • Si el problema tiene solución aquí y ahora, planifica la acción y hazla.

    • Si es un escenario hipotético del futuro sobre el cual no tienes control (el clásico «¿Y si…?»), déjalo ir conscientemente. Tu mente está gastando energía en un problema que aún no existe.

  • Asigna un «Tiempo para Preocuparte»: Reserva 15 minutos al día (por ejemplo, a las 6:00 PM) exclusivamente para pensar en lo que te preocupa. Si surge una preocupación a la mañana, anótala y dile a tu mente: «De esto me encargo a las 6:00 PM». Esto rompe el ciclo de rumiación constante.

3. Hábitos Biológicos (Para regular el sistema nervioso)

La salud de tu cerebro y tu cuerpo están interconectadas. Un cuerpo estresado biológicamente es más propenso a la ansiedad psicológica.

  • Movimiento Físico: El ejercicio quema el exceso de cortisol y adrenalina (las hormonas del estrés) y libera endorfinas y GABA, un neurotransmisor que actúa como el freno natural de la ansiedad. Incluso una caminata a paso ligero ayuda.

  • Higiene del Sueño: La falta de sueño crónica hiperactiva la amígdala (el centro del miedo en el cerebro), haciéndote ver amenazas por todas partes. Prioriza descansar entre 7 y 8 horas.

  • Modera los estimulantes: La cafeína, los energizantes y la nicotina imitan y potencian los síntomas físicos de la ansiedad (taquicardia, sudoración, agitación). Intenta reducirlos o eliminarlos si estás en una época de mucha ansiedad.

Formas de lidiar 

El psiquiatra español Alejandro Martínez dice; «La ansiedad se combate con una herramienta gratuita, inmediata y sin efectos secundarios». Según el  experto vivimos en alerta constante porque «hemos normalizado niveles de exigencia que no son saludables»

El psiquiatra, autor del libro ‘Ansiedad, ¡Déjame en paz!’, lo comprueba diariamente en su consulta. Tanto es así, que confiesa que «ojalá me quedara sin trabajo, eso significaría que la gente ha dejado de sufrir. Pero parece que aún tengo para largo…». 

Martinez recomienda aplicar a la vida;

1. La respiración diafragmática:

El doctor es un firme defensor de abordar la ansiedad desde la biología del cuerpo. Afirma rotundamente que la ansiedad se combate con una herramienta «gratuita, inmediata y sin efectos secundarios»: la respiración consciente y diafragmática.

  • Cómo funciona: Al hacer 3 o 4 respiraciones diafragmáticas lentas y profundas en un momento de tensión, envías una señal biológica directa al cerebro de que estás a salvo, logrando desactivar el estado de alerta y bajar la ansiedad casi al instante.

2. Frenar la «intoxicación por cortisol» a través del descanso y el deporte

Martínez Rico explica que el estrés a corto plazo es necesario (como la cuerda de una guitarra que necesita tensión para sonar), pero el problema actual es la intoxicación constante de cortisol debida al ritmo acelerado de la sociedad.

  • El descanso como taller reparador: Define al sueño como el auténtico «taller reparador del cerebro». Destaca que dormir mal altera las hormonas y perpetúa la ansiedad. Dormir bien es innegociable.

  • Higiene de pantallas: Critica duramente el uso de pantallas y redes sociales antes de dormir, ya que la luz azul inhibe la melatonina y «vuelve loco» al cerebro, impidiendo que descanse.

  • Movimiento: El ejercicio físico regular es vital para quemar de forma natural ese exceso de cortisol acumulado.

3. Recuperar el sentido de dirección (Salir de la inmediatez)

Uno de los puntos más filosóficos y profundos de su enfoque es que «muchas veces la ansiedad nace cuando perdemos la dirección de quién queremos llegar a ser».

  • Vivimos atrapados en la inmediatez, los estímulos constantes y la mirada ajena.

  • Para superarla, propone tomar perspectiva, bajar el ritmo y reconectar con nuestros valores y metas a largo plazo, en lugar de reaccionar compulsivamente a los estímulos del día a día.

Estas recomendaciones sirven ahora y siempre para cualquiera exigido o que se autoexige en el mundo pueda seguir adelante con sus responsabilidades o compromisos en y/o con el exacto estado para lograr lo que busca, que es estar en paz, calma y enfocado en sus compromisos, y en lo posible libre de cualquier estímulo que lo distraiga o haga mayor la ansiedad que puede perjudicarla/o si no es identificada y controlada.