jueves, julio 2

3×3 jueves2 de julio del 2026 por Bejamín Fernández Bogado

UN IJNFORME SOPORÍFERO

El ya no tan esperado informe del presidente de la república al congreso volvió a subrayar aspectos que tienen que ver con una visión optimista de las cosas y no atacando aquellas cuestiones en las que se ha puesto énfasis crítica en los últimos tiempos. Las cuestiones referidas a la situación de la salud, de la educación, de la seguridad, de la infraestructura física de nuestros caminos, de nuestros puentes y fundamentalmente de la gran acumulación de deudas del

Estado con proveedores de bienes y servicios que el propio gobierno había cuantificado en más de 1.300 millones de dólares estuvieron ausentes

Nada de eso se dijo en el informe de ayer del Ejecutivo en donde se subrayaron cuestiones que tienen que ver con los números grandes de la economía. Al principio hizo una pequeña autocrítica afirmando que la política no se ha compadecido como se debiera con las intenciones, ambiciones y expectativas de la gente, pero no ha dicho nada acerca de cómo combatir la rampante corrupción de su gobierno que le ha puesto incluso a él como uno de sus principales referentes. El país necesita un presidente que guíe y que fundamentalmente asuma las prioridades y trabaje para concretarlas.

Afirmó que su promesa de conseguir empleo para 500.000 paraguayos va por buen camino, que ya casi alcanzó la mitad en su primera mitad también de gobierno. Pero sin embargo, reitero, no ha habido una sola autocrítica de las muchas que le hace el pueblo de manera reiterada y constante.

CHEQUEAR INVERSIONES EXTRANJERAS

Una empresa de fertilizantes británica Atome tuvo una discusión con la ANDE en estos días acerca del costo de la energía que le pedía al gobierno paraguayo, le conceda para poder iniciar una inversión de más de mil millones de dólares para 1.500 puestos de trabajo. Sonaba demasiado bien, casi como el fabricante de Lamborghini que vino al Paraguay en el gobierno anterior y había prometido colocar una fábrica en nuestro país. Ahora la situación es que la empresa que cotizaba en la bolsa de Londres ya dejó de hacerlo porque no ha presentado informes acerca de su realidad financiera.

Esta y otras cuestiones también deberían llevar a un gobierno que se ufana de traer inversionistas de afuera para preguntarse y constatar qué tipo de inversionista es el que va a venir. No cuesta mucho averiguar en torno a la persona o a quienes se integran en el directorio de una de esas empresas que reclaman una energía subsidiada por cada uno de nosotros para que se le conceda pista. Eso no se hace en el Paraguay y lo que tenemos es muchas veces situaciones como estas que son realmente lamentables.

El representante de Atom en nuestro país es James Spalding, quien fuera ministro de Hacienda y titular de Itaipú alguna vez, que tendría que dar la cara y explicarnos qué es lo que aconteció con esto que se decía era una de las grandes inversiones en nuestro país pero que ahora muestra severos problemas en la bolsa de Londres y por el otro lado también hay acusaciones en torno al que es el representante principal de la empresa y que ha tenido problemas incluso con la justicia argentina. Hay que hacer la tarea de chequear quién es quién cuando se trata de dar palmaditas al inversor extranjero.

TRAGEDIA TRAS TRAGEDIA EN VENEZUELA

Las condiciones del país para el fenómeno del niño que se tiene previsto para este año se hablan muy poco y ciertamente deberíamos prepararnos. Los desastres naturales existen de manera constante, frecuente y permanente. Si no que lo digan aquellos que padecen todavía circunstancias como las de los terremotos que, a una semana de haber acontecido el último en Sudamérica, en Venezuela, donde se cuentan los muertos por más de 2.500 y varios aún desaparecidos.

Inicialmente se había hablado de que el monto total de personas fallecidas podría alcanzar 10.000, lo que es una tragedia para un país trágico como Venezuela que no solamente se ve afectado por este fenómeno natural sino que padece de un terremoto político que los acudió, lo agrietó y lo empobreció desde hace bastante tiempo y que el mandato del pueblo de elegir a alguien diferente al gobierno chavista ha fracasado porque la garra autoritaria así lo impidió. Es la hora que Venezuela busque soluciones de venezolanos para venezolanos y con venezolanos. También el hecho de que el presidente Trump apoye a la mandataria chavista de Delcy Rodríguez no es para nada una solución.

En vez de solucionar los problemas, los agrava. Es el tiempo de buscar cada uno su solución y a partir de un fenómeno natural como el terremoto tener el pretexto de unificar un país detrás de un proyecto de desarrollo entre todos.