lunes, abril 27

3×3 (31/07/2025)

BENJAMÍN FERNÁNDEZ BOGADO

SIN VOLUNTAD NO CAMBIA NADA
La educación paraguaya sigue firmando convenios que no se traducen en actos y compromisos para mejorarla. Ahora Peña, con sus ministros, está en Finlandia y han firmado un convenio de entendimiento con ese país, que tiene una de las mejores educaciones del mundo, para llevar adelante programas que mejoren la nuestra.
Lo que habría que explicarle al presidente paraguayo es que Finlandia es uno de los países con mayor estándar ético, donde no se roba. En el Paraguay se roban 2.000 millones de dólares anuales y no pasa absolutamente nada. Por otro lado, Finlandia es un país que promueve a los mejores alumnos de secundaria para que se conviertan en maestros.
Aquí, los que quieren serlo no necesariamente son los mejores; generalmente son de media tabla para abajo. Además, no tienen escuelas privadas, ni colegios privados, ni universidades privadas. Finlandia es un modelo de educación pública, en donde realmente han tomado eso como un instrumento que permita el desarrollo de esta nación.
Si Peña va y firma un convenio sólo para la fotografía y sólo para decir que no sólo fue al rally, sino que también firmó un convenio de entendimiento para que los finlandeses ayuden al Paraguay, pero no lleva adelante ninguna de las cuestiones de fondo ni de forma para mejorar nuestra educación, pasará a ser otro convenio más de los tantos que se firman en nuestro país sin avanzar nada la educación.

UN DISPARATE EN FORMA DE OBELISCO
Los disparates en el Congreso no paran.
Un desgaste del presupuesto nacional: más de 500 mil dólares para construir un obelisco en la zona del Chaco paraguayo, al inicio desde el traslado desde Asunción hacia territorio interior de la región Occidental, es un despropósito. Ese valor tan alto que se quisiera gastar en algo que no forma parte ni de nuestra cultura ni del homenaje que se hace a los héroes, requiere otro tipo de honra para que estemos a la altura de la gran epopeya que hicieron en esa guerra en difíciles circunstancias.
Los senadores propusieron esto; los diputados lo rechazaron, diciendo que no fueron consultados. La gran pregunta es: ¿lo hacen por principios, porque creen que gastar dinero en eso no es conducente, o lo hacen simplemente porque no fueron convidados a la comilona que hubiera significado gastar en dicha cantidad?
Todavía no está resuelta la cosa, pero claramente lo que se demuestra es que nuestros políticos, en la cabeza, todos sólo tienen sus intereses crematísticos, personales, de vanidad y de cuántos negocios se pueden montar con alguna obra pública que realicen. Pero el beneficio para la gente o la trascendencia del gesto: nada de eso se tiene en consideración.

CAMBIOS CLIMÁTICOS QUE NO SE ATIENDEN
Los factores climáticos son cada vez más evidentes en su manifestación: desde los incendios, los calores extremos en el hemisferio norte y fríos extremos en el sur, hay que sumarles tsunamis que obligan a la evacuación de casi un millón y medio de chilenos ante la posibilidad de que golpee un terremoto que se dio en la zona de Rusia y Japón, a miles de kilómetros, pero que sin embargo puede impactar severamente sobre ellos.
Todos estos casos nos demuestran que no estamos poniendo en consideración los cambios climáticos y tampoco actuando en consecuencia. Ahora, con el presidente Trump en los EE.UU., esa agenda tendrá todavía un parate mucho mayor y mucho más costoso.
No terminan tampoco los norteamericanos de aprender los efectos del cambio climático con todo lo que les ocurre en los incendios en California y Oregón, que han sido frecuentes en los últimos años. A pesar de las evidencias de todo lo que nos demuestra la naturaleza en su enojo, nos empeñamos en ignorarla y no hacer la tarea.