POR: BENJAMÍN FERNÁNDEZ BOGADO
ARGENTINA OBLIGADA A NEGOCIAR
En la Argentina, donde viven 2 millones de paraguayos y descendientes de paraguayos, la situación política en el día de ayer ha tenido un vuelco positivo en favor del gobierno de Milei, que ha ganado a nivel nacional varios lugares y escaños en el Congreso. Lo que le toca ahora es tener capacidad para negociar con ese poder del Estado y llevar adelante una agenda que incluye una serie de reformas no necesariamente fáciles de ser aprobadas en el Congreso de esa nación.
También veremos mucho de lo que ha sido la característica de ese país: inestabilidad política, inestabilidad económica y, por qué no, una necesidad de corregir rumbos en una nación que ya ha fallado 20 veces en cumplir sus compromisos de pago de su endeudamiento.
Pero la mirada tiene que ser de los argentinos para los argentinos. Ellos deben ser los que busquen la mejor opción y alternativa para su país.
Nosotros tendremos que encontrar una fórmula para volver a repatriar a los nuestros, que tuvieron que marcharse desde la Revolución del 47 hasta estos días buscando oportunidades que no tuvieron en el país. De nuevo vuelve a aparecer el tema de las remesas, creciendo en algunos países como España, y también se verá cómo le va a la Argentina para que estos números, que en realidad demuestran una vergüenza de no haber podido generar condiciones propicias para que la gente se quede en el país y forje su futuro, cambien.
Tenemos que estar, lamentablemente, pendientes de lo que acontezca en otras naciones donde viven millones de compatriotas forzados a emigrar.
PADRES FELICES CON MALA EDUCACIÓN
Las cuestiones que tienen que ver con la educación en el Paraguay han sido siempre cuestiones secundarias, no llevadas adelante con el propósito verdadero de mejorar las condiciones de vida de la gente. Si no hay intereses políticos partidarios que dominan gran parte de la agenda educativa, aparecen también intereses de carácter religioso, estableciendo el modelo educativo como un espacio en donde deberían librarse las grandes guerras culturales para cambiar la forma y el modo de pensamiento de nuestros niños y jóvenes. Sin embargo, el problema radical de ellos está en otra parte.
No saben leer ni escribir. En muchos casos, pasan de grado sin que nadie les diga que tienen que volver a pasar un examen de aprobación de la materia a la que se les dio una condescendiente nota. Esto demuestra que realmente no estamos pensando en el daño que se está haciendo en la cabeza de nuestros niños y jóvenes, no solo en la lectoescritura sino también en las operaciones matemáticas más simples. Hay que tomar en serio la cuestión educativa y hay que trabajar para mejorarla, y para eso necesitamos un compromiso de carácter colectivo.
El gobierno cree que todos los padres están conformes con la pésima calidad que reciben los hijos de unos padres que nunca se manifiestan ni expresan desacuerdo con la calidad pobrísima, en términos educativos, que nos coloca en el undécimo lugar en calidad educativa. Estamos penúltimos, y eso constituye una vergüenza.
EN TERAPIA INTENSIVA
En el ámbito de la salud siguen los reclamos. Los médicos afirman que no ganan bien, y los anestesistas del IPS han decidido renunciar diciendo que no pueden continuar trabajando en esas condiciones. Si además de eso tenemos restricciones presupuestarias para la vacunación de niños en el próximo año, y se habilitan hospitales pero sin médicos, sin vacunas y sin medicamentos, es indudable que no estamos haciendo la tarea que deberíamos en el campo estratégico y vital de la salud.
Hemos visto también, a lo largo de todo este tiempo, una degradación en los hospitales públicos y un altísimo costo en los privados. La situación en el campo sanitario no pasa simplemente por pedir el cambio de la ministra, como lo hacen desde distintos sectores, sino por tener un foco estratégico que realmente haga de ese sector una preocupación constante y permanente del gobierno. Mejorar la calidad de atención sanitaria es verdaderamente un voto de confianza en un sistema democrático que desde hace bastante tiempo se encuentra en terapia intensiva, porque la salud no funciona para la gente.
Periodista Senior