viernes, abril 24

3×3 (09-09-25)

POR BENJAMÍN FERNÁNDEZ BOGADO

VUELVE LA OPACIDAD
La lucha por la transparencia no ha sido nada fácil en un país acostumbrado a la oscuridad, a la opacidad y al autoritarismo. Pasaron 22 años para que se reglamentara el artículo 28 de la Constitución del 92 que garantiza a cada ciudadano tener acceso irrestricto a las fuentes públicas de información.
A través de eso nos enterábamos de cuánto ganaban nuestros mandatarios, qué viajes realizaban, todo lo que significa qué hacían con el dinero de nuestros bolsillos que iban en forma de tributos y de impuestos. Ahora la ley 5282 del año 2014 que se promulgó durante el gobierno de Cartes puede tener un severo retroceso, algo de lo que se sentían orgullosos los cartistas en la primera etapa del gobierno de Cartes, sin embargo, ahora puede significar una mácula, una tremenda desilusión y un retroceso democrático en nuestro país. Debemos y tenemos el derecho de saber todo lo que hacen con nuestro dinero nuestros mandatarios. Nosotros somos los mandantes, ellos son nuestros rembi jokua’i y deben estar sujetos a nuestro control, a nuestra fiscalización y a nuestro conocimiento. Este retroceso debe ser evitado y por sobre todo buscar mecanismos para que al contrario tengamos más información pública, de más fácil acceso para todos.

PUENTES Y RUTAS DESTROZADAS
Muchas de nuestras obras públicas en el Paraguay se hacen a la bartola, sin tener en consideración lo que significa una obra pública. Se cayó un camión en la zona del puente Nanawa en Concepción cuyo mal estado se había alertado de que no había garantías en ese puente por parte de las autoridades locales y el ministerio hizo oídos sordos y ahora tenemos una persona que se encuentra muerta en las profundidades del río y hay que buscar 400 millones de guaraníes para sacar el cuerpo y el camión hundido en las profundidades del Paraguay. Pasa una cosa igual con el puente que va a unir a Brasil con Paraguay en la zona de Presidente Franco, que ya ha concluido hace varios meses pero recién ahora están terminando de construir el sitio aduanero y también los caminos de acceso al puente.
O sea, cuando estas cosas tendrían que ser realizadas al mismo tiempo que se está construyendo el puente. Estas cuestiones nos demuestran la poca atención que prestamos a rutas, avenidas, a la infraestructura física de este país que es bastante precaria y que si no se la mantiene como se debiera, no se las habilita en tiempo y en modo, significa no solo pérdidas materiales sino pérdidas de vidas humanas. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, manejado por la gerente del Metrobús, sigue demostrándonos que está muy rezagado en la tarea y en la función que tendría que realizar.

LA MICRO POR LOS SUELOS
Los números que muestra el gobierno en la macroeconomía, sin embargo, no se compadecen con la micro, con la que viven los bolsillos de la gente. El propio presidente Peña reconoce que le cuesta mucho a los paraguayos llegar a fin de mes, pero lo hace buscando solidaridad, comprensión o simplemente demostrando incapacidad para resolver el problema.
En muchos de estos casos, una de las fórmulas que usan los encargados del marketing político es demostrar que las autoridades están más preocupadas que los ciudadanos, pero las autoridades tendrían que ocuparse, no solo preocuparse. Eso le corresponde al mandante. Ellos fueron elegidos y están pagados para que se ocupen de resolver los problemas de la economía de la gente. Cuando vemos los números de que ha subido la carne un 30% y los salarios un 4%, no hay que ser demasiado listo para darse cuenta de que la economía no está funcionando para la gente.
Como se dieron cuenta los argentinos que castigaron brutalmente con una paliza al gobierno de Milei porque sus medidas económicas, su arrogancia y su imposición de verdades por la fuerza han demostrado que no han convencido al electorado de la provincia de Buenos Aires. Aquí tendríamos que tener mayor conciencia de la relación que existe entre las acciones económicas emprendidas por un gobierno y la falta de recursos que tiene la gente para vivir día a día.